Stan Musial: tremendo pelotero forrado de decencia y excelencia

Stan Musial y Luis Rodríguez Mayoral

La historia dicta que el astro de los Cardenales de San Luis, Stan Musial……»el número 6″, exaltado al Salón de la Fama en Cooperstown, Nueva York en el 1969, fue un hombre noble que siempre mantuvo sus pies en la tierra.

Nacido en Donora, Pennsylvania, el 21 de noviembre de 1920, pueblo donde, además, nació Ken Griffey, Jr., Musial jugo en Grandes Ligas durante 22 temporadas siendo elevado a equipos Todos Estrellas de la Liga Nacional en 24 ocasiones. Durante su historial fue campeón bate de su circuito 7 veces y el 13 de mayo de 1958 se convirtió en el octavo miembro en la historia de exclusivo Club de los 3000 Imparables…conectando un doble frente al derecho Moe Drabowski de los Cachorros de Chicago en la Ciudad de los Vientos.

Otros logros fueron haber sido miembro de tres equipos de San Luis campeones de Series Mundiales (1942-44-46) y ser seleccionado tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Nacional (1943-46-48). En total, en 3026 juegos, Musial dejo para la historia promedio ofensivo de .331, mientras conectaba 475 jonrones, 725 dobles y 177 triples anotando 1949 carreras e impulsando 1951.

Curiosamente, en una hazaña muy difícil de duplicar conecto un total de 3630 hits…..de ellos la justa mitad 1815 como local y 1815 como visitante!

Durante muchos años como periodista cubrí exaltaciones al Salón de la Fama y le conocí en Cooperstown allá para el 1980. Hubo buena química entre nosotros desde el primer día y pasamos muchos ratos hablando de la vida, de las personas y de béisbol.

En una de tres grabaciones que tengo con el comentó: «Comencé como lanzador zurdo en la organización de San Luis allá para el 1938, pero sufrí una lesión tratando de atrapar un batazo….y entonces me convertí en jardinero y primera base.

«Acerca de mi bateo digo que es una habilidad que Dios me dio. Mi «swing» para muchos era raro, de adentro hacia afuera….así eran los movimientos de mis brazos. Y la clave para mí era que nunca tuve miedo, iba a batear relajado y con concentración óptima».

En otra charla en el 1985, me habló de Roberto Clemente, «Siempre nos saludábamos pero estábamos en equipos contrarios. Roberto fue uno de los mejores peloteros en la historia…completo…dedicado…que nadie tenga duda de eso, jamás».

«Lamentablemente tuvo una muerte trágica y entonces…los fanáticos, la gente en muchos lugares a nivel mundial…la prensa….el béisbol…todos supieron que Roberto era un extraordinario pelotero….pero mejor ser humano».

Jamás olvido un conversatorio entre nosotros en Cooperstown ese año 1985 ante las figuras de Vera vda. de Roberto Clemente y sus hijos. Al rato, en el «porche» del Hotel Otesaga, le vimos con su armónica deleitando a una legión de fanáticos interpretando el himno beisbolero «Take Me Out to The Ballgame».

Hace algunos años (2011) el consagrado escritor y buen amigo por décadas, George Vecsey (The New York Times) escribió una bella biografía de Stan Musial y dejo entender que el Boricua, primera base, Orlando Cepeda, mediante el Comité de Veteranos, finalmente entro al Salón de la Fama en el 1999, gracias en gran parte por la diligencias muy justas de Stan Musial.

Stan Musial falleció en Ladue, Missouri, el 19 de enero de 2013, a los 92 años edad. Al saber la noticia, no lo niego, llore.

Cada vez que pienso en el retumban las palabras del otrora periodista y Comisionado del Béisbol, Ford C. Frick, quien en una ocasión dijo, «Aquí está parado el guerrero perfecto. Aquí está parado el caballero perfecto». Se refería, obviamente, a Stan «The Man» Musial. Un gran pelotero que entendía mi mente y en humildad manifiesto que fue mi amigo.

(La foto que acompaña este escrito con Stan Musial data del año 1985 y fue cortesía del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York)

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