Billy Martin, el inolvidable Yankee de Nueva York

Billy Martin, defensor de la segunda base, militó con los Yankees de Nueva York entre 1950-57, con excepción de la temporada 1954, cuando estuvo en el servicio militar obligatorio.

En una ocasión manifestó, «No habré sido el mejor de los Yankees, pero si fui el más orgulloso de haberlo sido.»

Nació el 26 de mayo de 1928 en Berkeley, California. Su padre, Alfred Manuel, nativo del archipiélago Portugués de las Azores, abandono a Billy y su madre de raíces italianas (Joan Salvines) cuando Billy tenía apenas ocho meses de nacido. Al poco tiempo ella le cambió el apellido a Martin.

En Berkeley jugo pelota juvenil de barrio y tras sus estudios en escuela superior en el 1946 se convirtió en pelotero profesional con el equipo Idaho Falls (Clase D) en la Liga Pioneer. En el 1947 el equipo Oakland (Liga Costa del Pacifico) adquirió sus servicios bajo la dirección de Casey Stengel (el legendario) que pocos años después sería su dirigente con los Yankees.

En octubre de 1949, Billy Martin fue adquirido por los Yankees en unión al jardinero Jackie Jensen a cambio de dinero.

Su debut en Grandes Ligas fue el 18 de abril de 1958, frente a Boston en victoria de Nueva York (15 carreras por 10). Logro dos imparables en la octava entrada. Ese año bateo al son de .250 y con excepción de 1955 cuando bateo .257, jamás fue reconocido como un gran bateador. Su gran valía era como fildeador, conectando «hits» en ocasiones bajo presión y su sentido de agresividad-entusiasmo entre las líneas de cal.

Durante su estadía como pelotero con los Yankees fue miembro de cinco equipos ganadores de Series Mundiales. En dichos clásicos bateó .333 con 5 jonrones y 19 carreras impulsadas en 28 partidos.

Durante la Serie Mundial 1953 ganada por los Yankees frente a los Dodgers de Brooklyn, Billy fue seleccionado «Jugador Más Valioso» tras batear .550 con 12 imparables, entre ellos 2 jonrones, 2 triples y un doble. Por ende, el Premio Babe Ruth le fue otorgado por tan histórica labor.

En su carrera en Grandes Ligas tuvo impactantes problemas debido a su fogosidad. El 6 de agosto de 1960…siendo miembro de los Rojos de Cincinnati le dio un puño en la cara al lanzador de los Cachorros de Chicago, Jim Brewer, tras un lanzamiento pegado…..en el 1957, aun con los Yankees y acompañado entre otros por Mickey Mantle y Yogi Berra, fue participe de una pelea en el Club Copacabana al retar a pelear a un indeseable que se burlaba de la negrura del cantante Sammy Davis, Jr…..el 2 de septiembre de 1973 fue despedido como dirigente de los Tigres de Detroit por haberle ordenado a sus lanzadores que tiraran bolas ensalivadas…..durante la temporada 1977 su comportamiento con el estelar jonronero de los Yankees, Reggie Jackson y el dueño del equipo, George Steinbrenner, copó cientos de titulares……entonces en el 1978 acuso a Jackson de mentiroso y a Steinbrenner de pillo.

Como pelotero milito en el Mejor Béisbol del Mundo entre 1950-196l con los Yankees, Kansas City, Detroit, Cleveland, Cincinnati, Milwaukee y Minnesota. En 1021 partidos bateó .257 con 64 jonrones y 333 carreras impulsadas, Fildeando promedió .957, prioritariamente como segunda base aunque vio acción como jardinero, campo corto y tercera base.

Luego de sus días como pelotero activo, Billy Martin dirigió en las mayores a Minnesota, Detroit, Texas, Yankees y a Oakland. Con sus adorados Yankees gano 556 juegos, perdió 385 y obtuvo un gran porcentaje de .59l en ganados y perdidos. Fue despedido en cinco ocasiones por Steinbrener entre 1975 y 1988. Pero el ya fenecido dueño de los Yankees lo quería como familia y siempre le pidió regresara a la dirección de la novena (hasta el presente) 27 veces campeona de Series Mundiales. En total, de por vida en Grandes Ligas, gano 1253 partidos y perdió 1013.

La única Serie Mundial que Billy ganó como dirigente fue la de 1977 dirigiendo a los Yankees frente a los Dodgers de Los Ángeles.

Aunque había cruzado caminos con Billy Martin desde comienzos de los 1970, no fue hasta que en el 1975, cuando tomó las riendas de los Yankees que nació un nivel de acercamiento entre nosotros. Durante unos cinco años, formé parte, con el difunto narrador, Josué «Elevadito» González, de transmisiones radiales para Puerto Rico de juegos de los Yankees.

Un día, si la memoria no me es infiel, durante la jornada 1976, me lo encontré de frente en el vestidor de los Yankees y me dijo con cara muy seria «Nos estamos viendo hace algunos años ya. Sé que eres de Puerto Rico y por eso no me caes bien.»

Pensé, ¿pero que le pasa a este individuo? De inmediato me regaló una sonrisa de «jodedor de la vida»…me abrazó y me pidió me sentara con él en su oficina. Ese era Billy Martin en un relajo para conmigo. Y en su oficina estuvimos unos quince minutos. Finalizando, me comentó, «Aquí estoy si me necesitas para lo que sea.» Se levantó de su asiento en su muy pequeña oficina y me abrazó una vez más.

Al pasar los años, muchas veces estando en la rutina de sus labores…en o fuera del Yankee Stadium…por lo menos un mensaje me enviaba con una sonrisa o un simple saludo.

Jamás olvido las veces que le vi y con él hable en la sala de la prensa en el antiguo hogar de los Yankees, horas después de un juego. Muchas veces venía con una vestimenta que me hacía recordar recordar personajes del viejo oeste norteamericano…con sombrero de vaquero y todo. Y casi siempre venia acompañado en aquellos años con su «coach» de lanzadores….Art Fowler y allí se daban sus «palos» cargados con alcohol.

A las pocas semanas de comenzar mis labores con los Texas Rangers en el 1992, ejecutando varias responsabilidades con el equipo con base en Arlington, Texas, se presentó a mi oficina Billy Martin, Jr. Fue placentero conocerle estando el envuelto en alguna capacidad con la prensa local deportiva.

Sorpresivamente me dijo, «Me alegro estés aquí y se cuál es tu misión con Juan González, Iván Rodríguez y otros peloteros latinos. Eso hacia tanta falta aquí. Además, puedes ayudar al equipo en otras fases donde necesita ayuda.»

Entonces le hablé sobre el hecho de que conocía y había compartido en ocasiones con su padre.

Comenzó, por ende, a hablar sobre Billy, «Lo quería mucho. Mis padres se divorciaron….pero él fue mi padre.¨

«Llevo su sangre con orgullo. Mi amor grande por el béisbol se lo debo a él. Lo recuerdo casi todos los días y admiro que no era un mandadero…fue siempre un hombre expresaba lo que sentía. Y como todos…nadie fue o es perfecto. Otra cosa, mi padre ayudaba a quien fuese que necesitara ayuda.»

El tiempo pasa y hay Navidades que han entristecido a uno. Como exprese recientemente…..la muerte de Roberto Clemente, la de Iván Calderón y la de Billy Martin. Esos fallecimientos traen recuerdos a granel todos los años, pues los conocí, estuve de frente a ellos…compartí con ellos y ¡eso nadie me lo quita!

El 25 de diciembre de 1989, estaba en mi hogar en Santurce, Puerto Rico, cuando tarde, tarde en la noche, recibí la mala nueva de la muerte de Billy Martin.

Esa tarde, a las 5:45 PM, como pasajero en su camión «pickup» 1989….conducido por su «pana» de Detroit, William Reedy, el mismo se deslizó contra un muro de contención cayendo unos 300 pies y volcándose hacia su lateral derecho.

Billy Martin falleció en el acto… ¡rompiéndose el cuello! Tenía 61 años de edad.

Habían estado dándose tragos en una barra cercana y Billy le pidió a su amigo que condujera. Reedy se salvó.

El camión se detuvo a la entrada del pavimento en la entrada del hogar de Billy. Ninguno de los dos estaba utilizando cinturones de seguridad. La muerte del recordado hombre del béisbol fue certificada a las 6:56 PM.

El accidente ocurrió en la carretera Potter Hill en Fenton (Johnson City) en las cercanías de Binghamton, Nueva York.

Recuerdo a Billy Martin como un ser arriesgado, sin temores, carismático, un jodedor buena gente de la vida, con una sensibilidad que muchos no entendieron. Para este servidor…sin ser sociólogo o psiquiatra…..este gran hombre beisbolero creo sufrió mucho como niño y adolescente.

Los restos de Billy Martin reposan en el Cementerio Gate of Heaven en Hawthorne, Nueva York….muy, muy cerca de la tumba de otro Yankee de Nueva York…el jonronero Babe Ruth.

Recuerdo a Billy Martin con pena y admiración……….. simultáneamente. Pienso que fui dichoso de haber conocido y compartido con el hombre cuyo número 1 fuese retirado por los Yankees en el 1986 y exaltado al Salón de la Fama de la Bahía (San Francisco-Oakland) en el 1991.

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