Carlos Bernier: recordado pelotero boricua que hizo historia con los Piratas de Pittsburgh

Cuando uno nace para zapatero… ¡zapatero será! Cuando uno nace para pelotero… ¡pelotero será! En mi caso nací para estar en el béisbol…y en el béisbol, como adulto, llevo ya medio siglo.

Desde chamaquito en Ponce y Vega Alta, Puerto Rico, siempre escuchaba de tíos, primos y parientes fanáticos del béisbol el nombre de Carlos Bernier, pelotero boricua nacido en Juana Díaz el 28 de enero del 1927.

Escuchaba que corría rapidísimo, que era muy bueno en su profesión y que cuando estaba en uniforme era fogoso y muy temperamental.

Así pues paso mi primera década de vida y en el 1959, a mis catorce calendarios de existencia me encontraba en la Escuela Intermedia-Superior Queen Anne en Seattle, Washington, donde residía con mi familia.

Cuando llegó el momento de jugar béisbol en dicho plantel me di por vez primera con el «coach», Don Lundberg, quien hoy en día, si vive, tendría el receptor que fue durante nueve temporadas en las Ligas Menores noventa calendarios de vida.

Tan pronto supo que había nacido en Puerto Rico y que ya a esa edad era un estudioso «fiebru beisbolero» me comentó, «Conocí en la Liga de la Costa del Pacífico a dos puertorriqueños «Looie» Márquez (Canena) y Carlos Bernier.»

Le comuniqué que eran grandes en Puerto Rico y que sabía de ellos…pero no tanto, pues había estado residiendo en Panamá algún tiempo antes de llegar a Seattle y en aquellos tiempos no había abundancia de noticias beisboleras allá.

Entonces me comentó algo como, «Acá se les admira y tienen muchos, muchos fanáticos en la Costa del Pacífico.» A mi edad, sus palabras impactaron positivamente a mi persona.

No se sabe tanto de Carlos Bernier en su crianza y se presume que aprendió a jugar pelota de barrio en Juana Díaz. Inclusive, oficialmente no se sabe si jugo pelota en la escuela o no.

Se presume que debuto como pelotero en la Liga Independiente Mandak (Manitoba, Canadá y Dakota del Norte, Estados Unidos). Ya para el 1948, a sus 21 calendarios de vida, jugando béisbol Clase B, sufrió la fractura del cráneo…algo que le molestó toda su vida.

El bateador y tirador derecho militó en Ligas Menores entre el 1948-1965 y en 2200 juegos bateó .298 con 2291 imparables entre los cuales logró 303 dobles, 123 triples y 200 jonrones, mientras logró promedio defensivo de .984%. Se robó, además, 331 bases.

Carlos Bernier jugó en clasificaciones B-C-AA-AAA en lugares como Port Chester, Nueva York, Bristol, Connecticut, Tampa, Florida, Hollywood, California, Salt Lake City, Utah, Indianapolis, Indiana, Columbus, Ohio, y perteneció al equipo St. Jeans en Quebec, Canadá, y en Reynosa, Tamaulipas, México.

Tras debutar con los Piratas de Pittsburgh en Grandes Ligas el 22 de abril del 1953, frente a los Gigantes de Nueva York en su estadio local…. (Según afirma el Diario Pittsburgh Post Gazette, bajo la firma del colega Joe Guzzardi, el 14 de abril del 2013)…Bernier se convirtió en el primer Negro en la historia del equipo en ver acción en dicho nivel.

La segunda base Curt Roberts, Negro norteamericano debutó con los Piratas el 13 de abril del 1954. Sin embargo, Guzzardi aclara que para temprano en el 1950….los propietarios de equipos de Grandes Ligas consideraban a peloteros únicamente como «Blancos o Negros». Peloteros de, por ejemplo, Cuba, Venezuela, Panamá, México, República Dominicana y Puerto Rico eran identificados por sus lugares de nacimiento.

En un par de ocasiones durante los 1990 aquí en Dallas, Texas, charlé con Ron Samford, jugador del cuadro que militó en la Liga Invernal de Puerto Rico, allá en los 1950, y me comentó, «Esa liga era tan buena que era casi Grandes Ligas, máxime con tantos buenos peloteros Negros de los Estados Unidos.

«Y de Carlos Bernier te digo que pocos jugaban con el deseo que el tenia de ganar. El único enemigo que Carlos tuvo era su propio temperamento. De no haber sido así…poseía todas las cualidades para tener una larga carrera en las Mayores.»

Otro que me hablaba de Carlos Bernier de vez en cuando era el otrora lanzador de Republica Dominicana radicado en Puerto Rico, Rudy Hernández, «Carlos era tremendo pelotero. Siempre hablaba sin miedo en contra del racismo y lo hacía frente a cualquier persona…fuera un árbitro, un pelotero o hasta con fanáticos. Era un personaje…era buena gente.»

Carlos jugó en Grandes Ligas solamente durante la temporada del 1953. En 105 partidos bateó .213 con 8 jonrones, 48 carreras anotadas, 31 impulsadas, 48 anotadas y se robó 15 bases.

El 2 de mayo del 1953, en el juego de Cincinnati frente a los Piratas en su estadio local, Forbes Field, Bernier bateó de 5-4 incluyendo 3 carreras anotadas, 3 impulsadas y disparó 3 triples. ¡Inolvidable labor esa de los 3 triples!

Hablé con Carlos Bernier en dos ocasiones en mi vida. Corría la década de los 1980 y allá para el 1984 o el 1985, se dirigió hacia mí en el Parque Sola Morales de Caguas un caballero de unos 5′ 8″ de estatura con cara conocida…pero no lo reconocí de inmediato. Cuando me dijo su nombre…WOW…le di un abrazo y le relate mis conversaciones con Don Lundberg en Seattle.

Carlos tenía una camisa blanca de mangas cortas y me di cuenta que la misma tenia toques de manchas…le vi como desmejorado…como necesitado.

Al preguntarle durante nuestra charla si estaba bien me contestó, «Luis, necesito ayuda…tengo un hijo muy enfermo con epilepsia en Nueva York y tengo deseos de verlo y ayudarlo en lo que pueda.»

Esa misma noche hablé con Ángel Colón Fonseca, relacionista público de la Asociación de Peloteros Profesionales de Puerto Rico y comenzamos a pedirle ayuda a los propios peloteros y le dije a Carlos, «Vamos a reunirnos aquí (en el Parque Sola Morales) a una semana de hoy para entregarte la ayuda que necesitas.»

Así fue…se recogieron unos $1,200.00 (buenos para aquella época)…se los entregamos y jamás volví a ver a Carlos Bernier.

Pasó el tiempo y de vez en cuando oía de Carlos o le enviaba mis saludos con personas que lo veían allá en Juana Díaz.

El 6 de abril del 1989, me encontraba en Nueva York y alguien me informó que Carlos Bernier se había suicidado (ahorcándose) en un garaje en Juana Díaz y que se rumoraba hacia algún tiempo que padecía de «SIDA». Eso, hasta el día de hoy, ha quedado grabado en mi memoria.

Cada vez que pienso en Carlos Bernier…viene a mi mente que las dos veces que compartí con el capté vibras de humildad y de que era un ser humano que había sufrido mucho en la vida y que tal vez no supo pedir ayuda. Ahora, más que nada, pienso que Dios le cuida y protege!

En el 2014…Carlos Bernier fue exaltado en el Salon de la Fama de la Liga AAA-Costa del Pacifico y en Hawaii, en la colectividad de fanaticos de hace décadas y décadas, Carlos Bernier sigue siendo una leyenda.

Y en mi Puerto Rico querido…¡como que está perdido en la historia! Nada…así se escribe la historia. Hoy es martes y pasada la medianoche será miércoles.

(Estadísticas de Carlos Bernier en la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico-Roberto Clemente están en la página del Internet del respetado colega, Jorge Colon Delgado, Historiador Oficial de la Liga en (https://beisbol101.com/carlos-bernier/)

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