Juan «Igor» González está en su momento

Juan «Igor» González, el otrora estelarísimo pelotero «Boricua», desde el 2018 está haciendo creyente a muchos incrédulos en el mundo peloteril, específicamente como dirigente.

En el 2018, estuvo al frente de la novena de Puerto Rico en los Juegos Centroamericanos en Cali, Colombia y ganó medalla de oro. En el 2019, estuvo al frente de la novena de Puerto Rico en los Juegos Panamericanos en Lima, Perú y nuevamente ganó medalla de oro. En el 2021, hace pocos días, al frente de la novena de Humacao en el Béisbol AA de Puerto Rico logró el titulo nacional. Esto convierte a Igor en el único MVP de las Grandes Ligas con campeonatos en su país, Juegos Centroamericanos y Juegos Panamericanos.

Aunque este servidor reside en Texas desde el 1992, uno se entera de muchos acontecimientos en mi Isla… dentro y fuera del beisbol. Por ejemplo, de la envidia y la maldad existente en el mundo beisbolero.

Desde que dedica gran parte de su tiempo a dirigir se «chismea», de mala fe, que «Igor» no es buen dirigente…que «Igor» no debe dirigir la selección nacional…que «Igor» esto y lo otro.

Hablando «calle», respetuosamente, «Igor» lo que literalmente viene haciendo hace varias anualidades es regalarle «chinas o naranjas» a sus detractores mientras les comenta en voz baja, «Chupen las mismas en lo que les «mondo» muchas más.»

En el beisbol, dentro y fuera de Puerto Rico, no todos tienen buen corazón…repito, existe muchísima envidia.

Como el astro que fue durante sus días en las Grandes Ligas entre el 1989 y el 2005, Juan logro promedio ofensivo en 1689 juegos de .295 con 847 de sus 1936 imparables siendo de extrabases (388 dobles, 25 triples, 434 jonrones) para una gran 44%. Además, fue elevado a tres «Juegos de Estrellas» por la Liga Americana, galardonado con seis «Bates de Plata» y con dos premios como «Jugador Mas Valioso» de la misma liga (1996-1998). Tanto en el 1992 como en el 1993 fue el líder en jonrones en las Mayores con 43 y 46, respectivamente. (Hago claro que en el 1993, compartió el liderazgo con Ken Griffey, Jr., de los Marineros de Seattle.) En su historial de las Grandes Ligas defendió los colores de Texas, Detroit, Cleveland y Kansas City.

Conozco personalmente a «Igor» hace unas 34 anualidades y pienso que, tal vez, ha sido mi hijo postizo y a su difunta madre la conocí cuando este servidor contaba con unas siete anualidades de vida. De sus 17 temporadas en las Mayores estuve con el unas 10 con Texas y Detroit, sirviendo el que escribe en varias capacidades con esos equipos.

Desde el retiro de «Igor» de esa pelota en el 2005, en persona le he visto en pocas ocasiones…pero por la vía telefónica-celular hablamos con cierta regularidad.

Con relación a su labor como dirigente…siempre me percate desde allá para el 1994-1995 que tenía materia para algún día dirigir.

Muchos no lo saben…»Igor» es un hombre inteligente. Habla, por ejemplo, de geografía, analiza situaciones políticas de Puerto Rico, de los Estados Unidos e internacionales de manera sorprendente para muchos que se consideran sabios. O sea, él está al tanto de materias inimaginables por muchos, repito, que se consideran sabios.

No puedo olvidar que una de las influencias mayores en la vida de «Igor», además de Dios, viene de las filosofías del gran líder de India…Mahatma Gandhi…humanista supremo, pacifista y creyente en la no-violencia en la búsqueda de la justicia.

Para ser un buen dirigente en el beisbol hay que poseer varios «ingredientes». Recalco, sin embargo, que «Igor» no se graduó, imaginariamente, con altísimos honores de universidades equivalentes a Harvard, Yale, UCLA o Berkeley.

Él se graduó «Magna Cum Laude», literalmente, de la «Universidad Major League Baseball».

Para ser un buen dirigente hay que tener «dotes naturales» de psicólogo o psiquiatra…hay que tener paciencia…hay que tener respeto para con sus jugadores…hay que conocer el juego y a sus contrarios (ya sean dirigentes peloteros) …hay que conocer sus fortalezas y debilidades…hay que saber bregar con los medios noticiosos y hay que poseer «verbo»…hay que saber comunicar con sus peloteros y tratar a cada cual de acuerdo con la mentalidad de, pues, cada cual.

Y no olvido…hay que poseer, como dice nuestro querido hermano y gran dirigente, Mako Oliveras, «malicia de calle» aplicable a ciertas situaciones del juego.

«Igor»…repito…se graduó con honores de la «Universidad Major league Baseball».

Sin embargo, el dirigente es tan bueno, en muchas ocasiones, como el material humano peloteril que se le brinde para ponerlo a jugar entre las líneas de cal.

Jamás olvido que siendo «Igor» la superestrella que fue, aun siendo muy joven, le dedicaba mucho tiempo orientando al talento joven de los Rangers de Texas y Tigres de Detroit durante entrenamientos primaverales o temporadas regulares en materias del juego y en cuestiones personales.

Aprovecho para destacar que «Igor» jamás ha sido acusado de hacer trampas en el juego de beisbol! Nunca fue de esos peloteros «lambones» para eso de poder jugar en las Mayores o que le «coqueteaba» a los medios noticiosos por eso acaparar titulares o atención.

Cuando él tomaba decisiones con relación su profesión recurría a asesoramientos u opiniones…pero al final la decisión final era suya y de nadie más.

Para los incrédulos, «Igor» fue invitado, con este servidor, tres veces a la «Casa Blanca» durante las presidencias de Bill Clinton (1998) y George W, Bush (2001-2007). La primera fue en cuestiones de relaciones públicas de los Rangers de Texas y la otras dos en planos personales.

Durante el tiempo que he conocido a Juan «Igor» González en mi memoria sobresalen que es un hombre humilde…que su fe en Dios es inquebrantable…que posee gran empatía para los necesitados…que respeta a sus congéneres y a la vez exige firmemente respeto hacia su persona.

A todo eso, expreso que como todo ser humano…»Igor» no es perfecto. Que no ganará todos los juegos que dirija… ni obtendrá campeonatos todas las temporadas.

Durante esas 34 anualidades que le he conocido…nunca le vi denigrar a persona o pelotero alguno y nunca le escuché decir con niveles de supremacía, «Este es mi tiempo. Esta es mi hora.»

La humildad es un gran atributo…al igual que un magnífico reflector del alma de cualquier ser humano.

Ahora, contando con sus 52 anualidades de vida, «Igor» está en sus mejores momentos dirigiendo e influenciando a jóvenes y veteranos hombres que juegan el gran pasatiempo…como deportistas y seres humanos de bien.

Tatuado está en mi mente: <Jesucristo anduvo por la Tierra con pelo largo y barbudo…con sandalias y su cuerpo cubierto con sotanas.>

«Igor» es un ser humano… ¡no vayan diciendo que este su servidor lo está tratando de canonizar!

Es más, a mi Puerto Rico no lo he visitado desde el 2019…desde el 2005 hasta el presente he viajado a la Isla en cinco ocasiones y a «Igor», en persona, no lo visto desde ya va para siete anualidades.

¡Sin embargo, nuestra hermandad regalada por Dios es vitalicia!

(FOTOS)—-A la izquierda, «Igor» durante sus días de gloria con los Rangers de Texas y a la derecha con Luis Rodríguez-Mayoral cuando estaban con los Tigres de Detroit. (Foto a la izquierda cortesía de A. Kaye…a la derecha cortesía de Mitch Haddad.)

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