Ken Griffey Jr.: Asistente Senior al Comisionado y Embajador de las Grandes Ligas

Su padre fue un exitoso pelotero en las Grandes Ligas y nació hace 70 anualidades en Donora, Pennsylvania…pueblo donde nació el glorioso Stan Musial de los Cardenales de San Luis fallecido a sus 93 en el 2013.

Allí también vino al mundo el miembro del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, hace 51 anualidades, Ken Griffey, hijo, el 1ro de noviembre en el 1969.

Este estelar pelotero que milito entre el 1989 y el 2020, fue exaltado al Salón de la Fama en el 2016 con la aprobación de 99.3% de los votantes elegibles de la Asociación de Escritores de Béisbol de América.

Hace unos días se informó desde la ciudad de Nueva York que Griffey ha sido nombrado por la Oficina del Comisionado Rob Manfred como «Asesor Senior y Embajador del Béisbol de la Grandes Ligas.»

Ken Griffey, hijo, puede hacer mucho bien por el béisbol en general…por eso aplaudo su nombramiento en grande.

Con relación al «Béisbol Profesional de Puerto Rico» hace ya mucho tiempo que debiese recurrir a peloteros del pasado para revivir una entidad que sufre en tantos aspectos. Lo vengo diciendo, repito, hace mucho tiempo y allá en mí querida Isla dicen que soy enemigo de una entidad que tantos preciosos momentos me permitió experimentar….en mi plan de vida dictaminado por Dios.

Ken tendrá, en su misión, asesorías en las operaciones del juego, presentaciones personales en actos especiales y en el desarrollo del juego en materias promocionales con relación a la juventud.

Durante sus 22 temporadas en las Mayores (1989-2010), Griffey con los equipos de Seattle, Cincinnati y Medias Blancas de Chicago…participo en 2781 juegos logrando promedio ofensivo de .284 mientras anotaba 1662 carreras, conectaba 630 jonrones e impulsaba 1836 anotaciones.

Jugando básicamente en el jardín central, en 2384 partidos cometió solamente 89 errores.

Para la historia queda que fue elevado a 13 «Juegos de Estrellas» y en 1997 fue seleccionado en «Jugador Más Valioso» de la Liga Americana. En total, por su excelencia defensiva gano 10 «Guantes de Oro» y obtuvo 7 «Bates de Plata».

Es miembro de los Salones de la Fama de Seattle y Cincinnati al igual que del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, desde el 2016 como indique anteriormente.

Entre sus múltiples logros hay uno que en particular recuerdo…en el 1993 con Seattle tuvo una cadena de 8 juegos consecutivos conectando por lo menos un jonrón. Esa marca la comparte con Dale Long de los Piratas de Pittsburgh en el 1956 y Don Mattingly de los Yankees de Nueva York en el 1987.

Bien temprano en los comienzos de su carrera en las Mayores le conocí y jamás olvido la hermandad existente con el de sangre Boricua en sus venas…el estelarísimo pelotero con Seattle…Edgar Martínez, también en el Salón de la Fama en Cooperstown desde el 2019.

En Ken vi un ser humano con alma de chamaquito…siempre contento…con una personalidad de un hombre jamás contaminado por la sociedad.

En una ocasión dijo el inolvidable receptor de los Dodgers de Brooklyn, Roy Campanella, algo como, «En cada pelotero vive un chamaquito».  ¡Así es Ken!

Acontecimiento inolvidable: <Corría el mes de enero en el 2001…me encontraba en un «shop» en el Aeropuerto Internacional Dallas-Fort Worth, aquí en Texas, comprando unas revistas para leer en mi vuelo rumbo a Cleveland.

<De pronto sentí dos manos dándome unas palmadas bien fuertes en mi espalda…y al mirar estando un tanto aturdido…me encontré con la inconfundible sonrisa de Ken.

<Me abrazo y de inmediato me pregunto por su amigo, Juan «Igor» González. Y no olvido que si al recibir sus palmadas en la espalda hubiese estado comiendo una barra de chocolate…me la hubiese tragado sin masticarla.>

Al despedirnos me dijo que venía de Seattle y de la escala en Dallas-Fort Worth abordaría un vuelo hacia su hogar en Florida.

Aun después de su retiro, Ken aportará mucho al béisbol en general y en distintos niveles.

Cuando pienso en Ken (apodado «The Kid» por muchos en el béisbol por su compostura emocional con rasgos de chamaquito) le recuerdo como un gran, gran pelotero…como una gran, gran persona…y como uno de estos seres que al estar bendecido por Dios…el mal no le perjudicara en vida o tal vez luego de su muerte.

(FOTOS)—-A la izquierda hace una veintena de anualidades vemos a Ken Griffey, hijo, con Luis Rodríguez-Mayoral y Edgar Martínez en el «Ballpark» en Arlington, Texas. A la derecha vemos a Griffey en tiempos más bien recientes. (Primera foto cortesía de Brad Newton)

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