Masanori Murakami: primer japonés en las Grandes Ligas

En misión de Dios toda mi vida…entre otras cosas, sigo compartiendo mis memorias con relación al «Beisbol de las Grandes Ligas» a cambio de nada ($$$) …para entretener, orientar y opinar…con respeto…a la persona que sea. Dios me las regaló y con alegría las traigo ante ustedes.

(Con mucho agradecimiento para con el colega de la ciudad de Nueva York, Michael Clair, @michaelsclair expreso mis gracias por el reciente artículo dedicado a un amigo de hace ya más de cuatro décadas…Masanori Murakami, lanzador zurdo y primer pelotero de Japón en jugar en las Grandes Ligas.  Su artículo fue publicado por MLB.com.)

Cuando joven, Masanori, apodado «Mashi» dado el hecho que para muchos peloteros y miembros de la prensa cuando llego a los Estados Unidos se les hacía difícil pronunciar su primer nombre, deseaba ser pelotero pero su padre, Kiyoshi, deseaba que se convirtiera en doctor.

Siendo un gran prospecto como lanzador, teniendo éxito desde muy joven en la escuela intermedia, finalmente su padre accedió a permitirle jugar beisbol siempre y cuando no abandonara sus estudios y que se convirtiera en al mejor pelotero de Japón.

En el 1964, el equipo Nankai del beisbol profesional de Japón lo seleccionó en un sorteo de peloteros elegibles. Sin embargo, estando indeciso sobre si jugar o no beisbol profesional ya estaba planeando comenzar sus estudios en la Universidad de Hosei en Tokio.

Entonces el dirigente de Nankai, Kasuto Tsuruoka, intervino y convenció a «Mashi» para que fuera a los Estados Unidos en un intercambio cultural-deportivo luego de haber jugado en un nivel de liga menor con dicha novena.

En el 1964, perteneciendo a los Gigantes de San Francisco, «Mashi», con el equipo Fresno de la Liga de California-Clase A, tuvo récord de 11 victorias frente a 7 derrotas con efectividad de 1.78 en carreras limpias permitidas por cada 9 entradas lanzadas. Además, ponchó a 159 bateadores en 106 entradas.

El martes, 1ro de septiembre del 1964, los Mets de Nueva York en su Estadio Shea vencieron a los Gigantes de San Francisco 4 carreras por una. Pero esa fecha fue histórica con relación a las Grandes Ligas y a Japón.

En dicho juego defendió la primera base por San Francisco el inmortal pelotero «Boricua»…Orlando Cepeda, exaltado al «Salón de la Fama» en Cooperstown, Nueva York en el 1999.

El campo corto por los Gigantes defendido por otro estelar «Boricua»…José Antonio Pagan.

«Mashi» Murakami, lanzando por San Francisco se convirtió en el primer pelotero nacido en la «Tierra del Sol Naciente» en ver acción en la historia de las Grandes Ligas.

En una entrada permitió un imparable…poncho a 2 contrarios y no permitió carrera alguna!

Gran debut para el joven de 20 anualidades con 118 días de vida!

Hace pocas horas desde su hogar en la periferia de San Francisco, California, recordó con alegría Orlando Cepeda, «Cuando el subió a las Mayores todos los peloteros de América Latina con los Gigantes nos pusimos bien contentos.  Recuerdo que «Mashi» tenía problemas con el idioma inglés. Poco después de su arribo al equipo en un juego fui al montículo para hablar con él y recordé que no hablaba inglés…menos el nuestro. Entonces de nuestro banco salió un hombre corriendo como un loco fuera de uniforme y pensé que era un tipo…un loco…que podía atacarnos…pero tan pronto llego a nuestra cercanía me percate que era un traductor. Él fue un lanzador muy joven…pero tenía talento. Su recta no era tan dura, pero tenía una buena curva y un buen cambio de velocidad. Era un joven bien educado.»

Temprano en la década de los 1980, no puedo precisar en que «Juego de Estrellas» o en que «Serie Mundial»…un mutuo amigo de gran relieve en el beisbol profesional de Japón…»Pancho» Ito…me presento a «Mashi» y desde entonces buenos amigos hemos sido.

Su carrera en las Grandes Ligas fue breve y entiendo que su transición al diario vivir en los Estados Unidos fue bastante difícil. En aquellos tiempos los peloteros de Japón no tenían «puentes culturales o traductores» a sus lados como ahora, prácticamente, 24 horas al día. Y el idioma era su mayor «enemigo».

Lo antes expresado es muy, muy, muy similar a lo confrontado por peloteros de la América Latina aun…en el presente!

Dada una controversia contractual relacionada con «Mashi» entre el beisbol en Japón y el Beisbol de las Grandes Ligas, más su sentir patriótico pero sin connotaciones políticas, luego de la temporada del 1965 con San Francisco, el lanzador regreso a jugar en su tierra en el 1966.

Su último juego en las Mayores fue en el Candlestick Park de San Francisco el viernes, 1ro de octubre en el 1965. En esa fecha, «Mashi» contaba con 21 anualidades y 148 días de vida.

Resumiendo, en el «Mejor Beisbol del Mundo» tuvo marcador de 5 victorias frente a 1 derrota…su efectividad fue una buena de 3.43…con 9 juegos salvados y 100 ponches propinados en 89.1 entradas lanzadas. Mas impresionante para este servidor fue el hecho de que en las Mayores los bateadores solamente le conectaron para promedio de .199. Lanzó en un total de 56 juegos.

En su historial en Japón (1963-1982) ganó 103 juegos y perdió 82 con efectividad de 3.64 con los equipos Nankai, Hanshin y Hippon Ham Fighters.

Sorpresivo además es el hecho de que su repertorio de lanzamientos fue el siguiente: <Una recta promedio de unas 85 millas por hora…un ‘screwball’ (tirabuzón)…una curva y un cambio de velocidad. En el presente una recta promedio en las Grandes Ligas más bien está en un poco más 95 millas por hora!

Durante noviembre del 1996, estando este servidor en funciones de relaciones públicas con el equipo de estrellas de las Grandes Ligas en Japón, durante la serie contra las estrellas de dicha nacion, tras un partido nocturno nos encontrábamos Juan «Igor» Gonzalez, «Mashi» Murakami y este servidor sentado en el «Tren Bala» en la ciudad de Seibu antes de partir hacia Tokio.

De pronto miramos hacia la derecha y en una plataforma, a unas tres vías de ferrocarriles de distancia de nuestro tren, observamos a unos nueve o diez fanáticos jóvenes dándonos sus espaldas…cada uno de ellos con una camisa de juegos de los «Rangers de Texas» con el apellido González.

«Mashi» en su cara reflejo sorpresa y alegría.

Luego de su retiro «Mashi» ha estado ligado al beisbol en Japón y en múltiples ocasiones he compartido con él en los Estados Unidos. El muy amable y humilde hombre habla el idioma de Hemingway…no a perfección…pero lo habla. Ha mantenido sus vínculos con los Gigantes de San Francisco y en Japón es muy respetado como escritor y comentarista.

SU INOLVIDABLE ENCUENTRO CON ROBERTO CLEMENTE

En el artículo bajo la autoría de Michael Clair queda para la historia el siguiente relato de «Mashi»: <Un día en Pittsburgh…Roberto Clemente, fuera del vestidor de los Gigantes, vino y se me presentó.

Me preguntó que quien era el mejor (conociendo a Roberto, estoy muy seguro de que en tono bromista) Willie Mays o el. Estando Mays en una temporada en la cual conectó 52 jonrones y fue seleccionado «Jugador Mas Valioso de la Liga Nacional» (1965) …yo le dije que Mays.

El me miró como con una cara de disgusto (conociendo a Roberto, estoy muy seguro de forma bromista) y mientras me obsequiaba con su autógrafo para una causa benéfica me habló de obras de caridad y de ayudar a las comunidades necesitadas. Sus palabras se quedaron «conmigo» por mucho tiempo.

Treinta anualidades más tarde (1995) cuando el lanzador derecho de los Dodgers de Los Ángeles, Hideo Nomo, se convirtió en el segundo pelotero de Japón en ver acción en las Grandes Ligas…»Mashi» se recordó una vez más de las palabras de Roberto y al respecto ha manifestado, «Decidí por mi parte comenzar a ayudar de mi propia parte (iniciativa). Comencé con actividades relacionadas con las «Olimpiadas Especiales»…para atletas discapacitados… para obras de caridad relacionadas con las Naciones Unidas y lo he continuado desde entonces.»

«Mashi» Murakami ya cuenta con 77 anualidades de vida.

No le veo hace algún tiempo…pero contar con su amistad desde hace más de cuatro décadas es algo como un tesoro que «vive» en mi memoria por siempre. Es otro gran regalo que Dios me ha brindado en mi vida beisbolera.

En mis archivos personales guardo, con silente honor, dos misivas de él. 

Con mucha sinceridad…¡todo lo que Dios me ha regalado es muy importante…en mi existencia!

Muchos de Sus regalos…¡comparto con ustedes mediante mis ensayos!

(FOTOS—-A la izquierda, Luis Rodríguez-Mayoral con Rod Carew, el gran pelotero de Panamá y «Mashi» Murakami. Abajo vemos a los dos con el legendario narrador de los Tigres de Detroit, Ernie Harwell. En las foto a la derecha vemos a «Mashi» Murakami, hace unas 58 anualidades en su uniforme con los Gigantes de San Francisco. (La primera foto es cortesía de Brad Newton y la segunda de Bill Eisner.)

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