Mis recuerdos: Roberto Clemente y el Dr. Martin Luther King

En la presente anualidad se está cumpliendo medio siglo del famoso «Hit 3000» de Roberto Clemente en las Grandes Ligas con los Piratas de Pittsburgh el 30 de septiembre en el 1972 y de su fallecimiento el próximo 31 de diciembre.
Una tarde primaveral en Bradenton, Florida, durante los entrenamientos para la jornada del 1972, hablando con Roberto luego de sus prácticas en su habitación en «Pirates City» me sorprendió con un comentario sobre su amistad con Martin Luther King, Hijo, ministro Bautista y activista en el movimiento de derechos civiles en los Estados Unidos, asesinado en Memphis, Tennessee, el 4 de abril en el 1968.
Durante nuestra hermanada relación, el beisbol no era el común denominador en nuestras conversaciones. Mayormente hablábamos de diversos temas…la política, el futuro, su familia, el diario vivir, Puerto Rico, la humanidad…las personas en desventajas, los menos afortunados en muchos aspectos, los enfermos, etc.
Tan fue así nuestra amistad que por increíble que suene…en mi archivo de miles de grabaciones solamente poseo una con Roberto en conjunto con el recordado colega oriundo de Cuba…Guillermo Portuondo Cala…durante el verano del 1972 en Atlanta.
Haciendo referencia a lo relatado por aquella tarde con relación a Luther King, Hijo, además mencionó a otros seres que el admiraba. Por ejemplo, al otrora presidente de los de los Estados Unidos, John F. Kennedy, al gran golfista Juan «Chi-Chi» Rodríguez, al boxeador Muhammad Ali y Luis Muñoz Marín, el primer gobernador electo de Puerto Rico.
Me habló de un encuentro con el Dr. King en Puerto Rico en el 1962, tras un discurso que emitió en San la Universidad Interamericana en San German de otro en una propiedad de su pertenencia en la periferia de su pueblo natal, Carolina…allá para el 1964. Entendió este servidor que fue en su negocio «El Carretero».
Tan calvo…como tan franco…es este servidor. Me fue placentero escucharle hablar sobre Luther King y los otros ya mencionados que el admiraba en grande, pero no indagué, por la razón que fuera, en el tema.
Sin embargo desde bien temprano en mi vida sabia de la grandeza de Martin Luther King, Hijo.
Transcurrieron, si la memoria no me es infiel, decenas de anualidades, antes de que comenzara a hablar o escribir, esporádicamente, sobre la relación Clemente-Luther King.
Tal vez, la primera ocasión que recurrí, insistentemente, a mi memoria con el tema Clemente-Luther King fue para la biografía del respetado amigo y colega (ejecutivo del «Salón de la Fama del Beisbol» en Cooperstown, Nueva York) Bruce Markusen en el 1998…titulada «The Great One».
En alguna que otra oportunidad, en nuestro idioma o en el de Ernest Hemingway, he hablado sobre dicho tema y desde entonces he percibido un nivel sorprendente de incredulidad cuando hablo sobre la amistad entre esos dos colosos históricos.
Dicha incredulidad se convirtió como un «cáncer» que atacaba mi intelecto, mis emociones y en ocasiones no hablo del tema. Lo hago cuando es algo prudente y con personas inteligentes. ¡Muy seguro estoy de que Roberto Clemente jamás me mintió!
Es más, repito, en otras ocasiones me he negado totalmente a tocar el tema. De verdad…estoy muy seguro de la verdad del relato que me hizo Roberto hace medio siglo en Bradenton, Florida.
Siempre hago muy claro que no conocí a Luther King…que cuando fue asesinado, aunque viajaba bastante a los Estados Unidos…mi residencia estaba en la Calle Wilson 1456, Condado, Santurce, Puerto Rico.
Aprovecho la oportunidad para destacar algunos datos interesantes sobre la relación Clemente-Luther King.
El difunto colega Al Abrams, editor deportivo del «Pittsburgh Post Gazette», escribió lo siguiente que le comunicó Luther King el domingo, 9 de julio del 1961, «Están honrando a uno grande en Clemente. He estado observando su carrera desde que llegó al equipo de Pittsburgh (en el 1955). Roberto debe llegar a ser una de las grandes estrellas cuando haya finalizado su carrera.»
Mediante «Facebook» el 13 de diciembre del 2018, David Steele, un historiador en Pittsburgh, publicó que Luther King le había informado a Abrams que Roberto y él se conocieron en el 1962.
En el «Dodger Stadium» de Los Ángeles, California, el sábado 28 de marzo del 1970, el «Beisbol de las Grandes Ligas» celebró un «Juego de Estrellas» a beneficio de la Fundación Martin Luther King, Hijo, en el cual hicieron acto de presencia sobre una docena de peloteros ya exaltados en el «Salón de la Fama» y excelentes figuras activas para ese tiempo.
Al concluir el partido ante 31,694 fanáticos los peloteros participantes fueron obsequiados con preciosos medallones conmemorativos con la faz de Luther King, Hijo.
En mi capacidad como oficial de relaciones públicas de los Rangers de Texas durante la década de los 1990 solicite de Vera Clemente poder exhibir el medallón de Roberto en el salón de la fama del equipo por una temporada.
Vera gustosamente accedió y al ponerlo en mis manos nos comentó, «Luis, que lo cuiden mucho…este fue el premio más apreciado de Roberto en su carrera.
ACLARACION
Si por cosas del destino mi información relacionada con cuándo y cómo Roberto Clemente y Martin Luther King, Hijo, se conocieron ha sido confusa…DIOS SABE QUE NO HE MENTIDO Y QUE ROBERTO CLEMENTE NO TENIA RAZON PARA MENTIRME.
Si inclusive en los Estados Unidos existen lagunas sobre el tema de cuando ellos se conocieron, particularmente en la periferia de Pittsburgh, para esa época temprano en la década de los 1960…este servidor apenas contaba con unas 16 o 17 anualidades de vida y residía en Puerto Rico.
Si los peritos investigadores profesionales en materias de esa naturaleza en los Estados Unidos no han resuelto las existencias de dichas lagunas…entiendo que solo Dios tiene las respuestas.
Ya he manifestado lo que Roberto me relató hace medio siglo con deseos de arrojar, más en estos tiempos, luz sobre historia más bien perdida. Repito…mala intención de mi parte jamás ha existido.
No olvidemos…Dios no creo la perfección en ser humano alguno…con la excepción de Jesucristo…SU HIJO!
(FOTOS—-Dos colosos históricos que fueron amigos…el pelotero Roberto Clemente y el activista del movimiento de derechos civiles…Martin Luther King, Hijo. Emisarios de Dios para el bien de la humanidad a niveles internacionales ambos fueron cuyos legados aún perduran.

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