Kazuo Sayama: al Salón de la Fama del Béisbol en Japón

A la izquierda, a Luis Rodríguez-Mayoral compartiendo con el «Rey Jonronero Profesional a Nivel Mundial con 868″…el orgullo de Japón, Sadaharu Oh, en el Hotel Akasaki de Tokio en noviembre del 1996. En la próxima foto, tomada en noviembre del 1992 a Kazuo Sayama y al fondo Rubén Sierra con Rodríguez-Mayoral, antes de desayunar en el Hotel Otani, también, en Tokio.

Muy temprano en el 1986, recibí mensajes de la Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas, Peter V. Ueberroth, al igual que de Bill Guilfoile, relacionista público del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, de la visita a Puerto Rico de un connotado novelista y escritor de Japón…Kazuo Sayama.

Ambos mensajes requerían de este servidor asistir a Sayama en su misión de escribir una biografía en el idioma japonés del legendario pelotero Boricua…Roberto Clemente.

Así pues, al poco tiempo le conocí tan pronto piso Tierra Boricua y desde ese momento…hasta el presente somos amigos.

Nacido el 18 de agosto en el 1936, el ya legendario hombre de las letras cuenta con 84 anualidades de vida y reside en la ciudad de Tanabe, provincia de Wakayama, región de Kansai, a unas 284 millas al suroeste de Tokio.

Al concluir sus estudios superiores en la Universidad de Keio en, precisamente, Tokio, emprendió en grande su carrera como escritor. Dicha universidad, fundada en el 1858, es el centro de educación moderna más antiguo en el país.

Al conocernos, me dijo algo por las líneas de, «Desde muy joven el béisbol me atrajo. Particularmente, la historia de un equipo de Negros de los Estados Unidos (Philadelphia Royal Giants).

«Ese equipo (entre 1927 y 1934) visitó el Oriente…lugares como China, Corea, Filipinas, Hawái (territorio de los Estados Unidos) y Japón. Esos hombres dejaron una linda historia en mi país.»

Entonces durante su visita de, tal vez, unos diez días, me educo aún más, «El béisbol fue más bien introducido en Japón allá entre el 1867 y el 1873…por un educador de Gorham, Maine, de nombre Horace Wilson contratado por el gobierno de mi país para desarrollar la modernización del sistema de educación.

Wilson, quien había nacido el 10 de octubre en el 1843, falleció en San Francisco, California, el 4 de marzo en el 1927 a sus 84 anualidades.

En el 2003, fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Japonés localizado en el «Tokio Dome»…hogar de los Gigantes de Yomiuri.

Precisamente, en mensaje recibido por la colega Haruko Hasumi, directora de la institución SABR de Japón, me enteré que el 14 de enero en el 2021, Kazuo Sayama fue exaltado al Salón de la Fama en su tierra natal.

El autor de cerca de cincuenta novelas y libros de béisbol, en su típica sencillez, al recibir ese magno honor…simplemente manifestó, «Primeramente…estoy muy sorprendido. Luego de eso…le doy mucho valor a este honor.»

Al excelente hombre de las letras, entendiendo estaba arropado por su emociones, le faltaron palabras.

Al pasar el tiempo…recuerdo con frecuencia las veces que compartimos desde que nos conocimos durante sus posteriores visitas a los Estados Unidos.

Además, durante las dos visitas a Japón de este su servidor (1992 y 1996) como parte en la fase de relaciones públicas por la Oficina del Comisionado, compartí con él en Tokio durante las Series de Exhibición Grandes Ligas versus estelares de dicha nación.

En mi primera visita, comento, «La biografía de Roberto Clemente ha sido un éxito muy grande entre los seguidores del béisbol aquí en Japón. Muchas personas en otras partes del mundo, tal vez, no comprendan eso…pero Clemente más que un gran pelotero fue un gran humanista.»

Con Kazuo Sayama conocí y pase un buen rato con el jonronero profesional mas sobresaliente en el béisbol mundial, Sadaharu Oh, quien conectara 868 de por vida. Y con Kazuo en ambas visitas nacieron amistades con colegas en varias fases de ese gran juego aun latentes.

Con este relato celebrando el magno honor al respetado amigo de unas 34 anualidades…Kazuo Sayama…dejo ante ustedes la realidad del poder creando hermandades entre países, culturas y más que nada, entre seres humanos…que posee ese gran juego llamado béisbol.

Y no olvidemos que yo no hablo el idioma principal de Kazuo…ni Kazuo habla el mío. Nos comunicamos mediante el idioma de Shakespeare.

¡Cada día que pasa, trae a mi mente la grandeza olvidada por muchos, de Dios!

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