Ayer pasó por nuestra mente la realidad de que luego de 52 años y 208 días desde que falleció Roberto Clemente en el accidente de aviación (31 de diciembre en el 1972) a corta distancia de la costa norteña de Carolina, Puerto Rico…es sorprendente que sus recuerdos…sus legados…su fama no cesa de incrementar.
Dicho fenómeno…su sombra… cruza fronteras y océanos.
Su fama late en niveles incomparables. Pero lo más impactante es que… indiscutiblemente… todo ha sido parte de una misión dictaminada por Dios antes de que naciera.
Hace pocos minutos desde la ciudad de Pittsburgh, Pennsylvania…donde Roberto defendió los colores de los Piratas durante 18 temporadas (1954-1972)…se nos informó que Roberto será honrado en el «Paseo de la Fama de Pittsburgh» a ser inaugurado en el «Distrito Terminal» localizado en la Calle Spillman.
Los actos oficiales de la inauguración de dicho paseo serán llevados a cabo el lunes, 20 de octubre del año en curso.
La presidencia de dicho paseo es ocupada por la dama Nancy Polinsky Johnson.
Otras figuras históricas para honrar en el «Paseo de la Fama de Pittsburgh» son el industrial Andrew Carnegie…al artista Andy Warhol…el actor Michael Keaton y el Dr. Jonas Salk de fama mundial por haberle introducido a la humanidad la inyección para combatir el «polio» en abril de 1955.
En el plano personal manifestamos magna alegría por el honor a ser conferido a Roberto Clemente en la ciudad de Pittsburgh.
A todo esto vengo durante más de 6 décadas intentando que el historial de mi «hermano del alma-mentor»…el Pirata de Pittsburgh número 21…siga inspirando a la humanidad.
Todo en «Misión de Dios».