Félix Torres: El héroe que conocí 64 años después

Para 1959 era un niño a quien mi amado padre “El Rubio” había inculcado el amor por el béisbol. Papi y su primo “Guacho” Juarbe, eran fanáticos de Caguas. Se podían contar con los dedos de la mano los fanáticos de Caguas en Utuado. Por ósmosis me convertí en un furibundo fanático de los Criollos. Escuchaba con mi papá los juegos de Caguas en una radio de tubo color blanco hueso. En la temporada de 1959-60 tuve a mis primeros ídolos; el lanzador, importado de Caguas Earl Wilson que ganó 15 juegos y solamente perdió tres y Félix Torres que esa temporada había sido cambiado de Mayagüez a Caguas para defender la esquina caliente y en 228 turnos oficiales conectó 9 jonrones y promedió .289; Al año siguiente (60-61), conectó 13 jonrones y empujó 43 carreras; ambas marcas personales en el béisbol profesional de Puerto Rico. Lo idolatraba.

Transcurrió el tiempo y 64 años después, el pasado 24 de octubre de 2024, durante la ceremonia de Exaltación al Pabellón de la Fama de Caguas por fin lo conocí. Fui invitado a esa extraordinaria actividad y allí estaba Félix Torres que era uno de los exaltados. Estaba sentado junto a otra de las glorias de los Criollos, el “teenager” de Yabucoa, Julio «Jerry» Morales. Dialogué extensamente con ambos y en ese coloquial compartir se produjo la fotografía que comparto.

Félix Torres nació el 1 de mayo de 1932, en Ponce. En 1953 jugó en la pelota Doble A con los Poetas de Juana Díaz que ese año se proclamaron campeones de Puerto Rico. Ese mismo año, fue la tercera base del equipo nacional que nos representó en la XIV Serie Mundial de Béisbol Aficionado que se celebró en Venezuela. Dicho sea de paso, las esquinas del cuadro interior de nuestra selección nacional estaban defendidas por dos jugadores de los campeones Poetas de Juana Díaz; Norberto Chabrier en la  primera base y Félix Torres en la antesala. En esa XIV Serie Mundial de Béisbol Aficionado, Félix Torres fue nuestro mejor bateador, .371 (35-13) con dos dobles, un triple y un jonrón. También fue nuestro mejor empujador de carreras con 13.

Al concluir la temporada de la Doble A de 1953, dio el salto al profesionalismo con los Leones del Ponce y tuvo un solo turno al bate. En la temporada de 1955-56 fue cambiado a Mayagüez y posteriormente, en 1959, a Caguas.

Debutó en las Grandes Ligas el 10 de abril de 1962 con los Angelinos, con quienes jugó sus tres temporadas en las Mayores, 1962, 1963 y 1964. En la Gran Carpa concluyó con 1,191 turnos oficiales al bate, conectó 302 hits, 27 jonrones y promedió de .254

Jugó 17 temporadas en la pelota profesional de Puerto Rico y terminó con 798 hits, 79 jonrones y un promedio de .259.

El viernes, 8 de agosto de 2025, me enteré de que había doblado la esquina de la que no se regresa. Tenías 93 años y 99 días y estaba lúcido. La vida es un regalo enorme y hay que vivirla con todas las fuerzas, con alegrías y penas, sabiendo que todo acaba, que todo termina.

Descanse en paz mi ídolo Félix Torres.

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