
Durante varias décadas vengo escuchando que el excelente bateador y eficiente jardinero que fue…Barry Bonds…es una persona difícil, malagradecido y repugnante.
El Barry Bonds a quien me introdujo Bobby Bonilla durante una jornada primaveral durante la década de los 1980, en el campo de los Texas Rangers en Port Charlotte, Florida, posee un sitial en mi memoria muy diferente.
Siempre sonriente…amable y cooperador.
De su presencia emanaban vibras de felicidad.
En muchas ocasiones los seres humanos emiten opiniones sin conocer a otros, sin haberlos visto en persona…sin recordar que ningún ser humano es perfecto.
En muchas ocasiones juzgan a otros…influenciados marcadamente por los medios de comunicaciones que no siempre son portadores de la verdad.
Mediante este ensayo comparto memorias de Barry Bonds…con acentuada sinceridad…sin lamerle el ojo.
Nacido en Riverside, California, el viernes 24 de julio del 1964, cuenta ya con 60 años.
Su padre, Bobby Bonds, fue un estelar pelotero de Grandes Ligas (1968-1981) con San Francisco, Yankees de Nueva York, California, Medias Blancas de Chicago, Texas, Cleveland, San Luis y Cachorros.
Por siempre he leído y escuchado que dicha relación (padre e hijo) no fue la mejor. Por lo tanto no opino como en efecto se afectó Barry emocionalmente.
ESTEROIDES
Desde la década de los 1980, magnates de las Grandes Ligas…incluyendo algunos de la «Oficina del Comisionado»…estaban al tanto de la plaga de esteroides afectando a los peloteros.
Por las razones que hayan sido…en vez de tratar de erradicarla…no le hicieron caso. Inclusive, los propietarios de equipos despidieron al Comisionado Fay Vincent en el 1992 luego de oficialmente ser alertados.
Antes de prestarle debida atención a la plaga en la presente centuria las Grandes Ligas no habian prohibido la utilización de esteroides por parte de los peloteros.
En el 2005…se implementó oficialmente la prohibición al respecto.
Como dato interesante Barry había sido proclamado durante 7 temporadas el «Jugador Más Valioso» de la Liga Nacional…1990…1992…1993…2001…2002…2003…2004.
Abogado no soy…pero la lógica me indica que más culpables…descuidados…por lo que se entiende fueron los propietarios de equipos de lo acontecido en las Grandes Ligas en el referido renglón de los esteroides…inclusive algunos a nivel de la la Oficina del Comisionado repito.
Hasta el presente muchísimos peloteros han sido víctimas de acusaciones simplemente por «asociación» a las mismas sin haber quebrantado leyes al respecto o arrojado positivo a su uso. Peloteros retirados hace ya décadas.
De esa manera las Grandes Ligas se «lavaron sus manos» al respecto habiendo o no, utilizado esteroides muchos peloteros.
Peloteros que han jugado en las Grandes Ligas como tal desde sus comienzos en tiempos modernos (1ro de enero del 1903) han cometido «barbaridades sociales-criminales»…ya que son seres humanos…no son perfectos.
Ningún pelotero es UN SANTO…como usted y este servidor…no somos perfectos. Respetando su creencia…si Dios nos perdona al arrepentirnos…soy de los que saben perdonar.
WILLIE MAYS…SU PADRINO
La hermandad que existió entre el padre de Barry…Bobby Bonds…y Willie Mays se convirtió en la razón por la cual Mays se convirtió en el padrino de Barry.
Tras la temporada del 1992, Barry se convirtió en agente libre y firmó con los Gigantes de San Francisco donde su padrino, Willie Mays, era una leyenda como pelotero y ser humano.
Ese cambio de equipos fue una bendición para Barry pues Mays se convirtió en un guía personal…en un asesor en materias del béisbol y otros aspectos de la vida.
Al respecto, Barry comentó al colega John Shea en el 2020, «Willie es mi ídolo.»
Cuando Barry empató a Willie en jonrones de por vida (660) el propio Willie lo siguió estimulando para que superara el récord entonces vigente de 714 de por vida en poder de Babe Ruth desde el 1935.
Willie ayudó a pulir la imagen y la reputación de Barry hasta su retiro en el 2007.
RECUERDOS DE BARRY BONDS
Aunque hace años no estamos de frente, la memoria de Barry aún late en mis recuerdos. Siempre estuve al tanto que sus deseos de ser el mejor jamás disminuyeron…poseía toques de enigmático…a menos que se sintiera seguro no confiaba mucho en miembros de la prensa…lo que capté fue que, tal vez, lo más importante en su vida era el juego de béisbol.
Barry Bonds para este servidor…repito…jamás abandonó su búsqueda de ser el mejor de los peloteros.
TRATO PARA NUESTROS CONGÉNERES
En pocos meses voy a cumplir mis 80 años de vida…si Dios así lo permite.
Soy de los que piensan que las vibraciones que emanan del cuerpo de cada ser humano…si existe creencia en Dios…le comunican a cualquier persona paz…alegría…y que no existe la maldad.
En silencio aplico dicha creencia como lo hice tarde en la década de los 1980 cuando Bobby Bonilla me introdujo a Barry Bonds en Port Charlotte, Florida.
ENORMES LOGROS EN SU CARRERA
La carrera de 22 años en las Grandes Ligas de Barry Bonds (1986-2007) le permitió jugar en 2986 juegos…tuvo promedio de bateo de .298 con 2227 carreras anotadas…otras 1996 impulsadas…2935 imparables conectados entre los cuales logró en «hits» de extra bases con 601 dobles, 77 triples y 762 jonrones para un 49%. Además, se estafó 514 bases.
Sus 762 jonrones son la marca de todos los tiempos al igual que sus 2558 bases por bolas recibidas y sus 688 recibidas intencionalmente.
A todo eso fue en 7 ocasiones «Jugador Más Valioso» de la Liga Nacional…honrado con selecciones a 14 «Juegos de Estrellas»…ganó 8 «Guantes de Oro» y 12 «Bates de Plata».
Los Gigantes de San Francisco retiraron su número de uniforme 25 y está honrado por los «Salones de la Fama » de Pittsburgh y San Francisco.
Inmaterialmente de las irregularidades en su vida como ser humano…dentro y fuera del béisbol…la verdad del caso es que ninguna sustancia le brinda las súper habilidades con las cuales Dios dotó a Barry Bonds para jugar béisbol.
En el plano personal mi respeto para con Barry Bonds…al igual que mi aprecio y cariño por las experiencias que Dios me ha permitido compartir con él…son de manera vitalicia.
FOTOS—Arriba a la izquierda Barry Bonds y Luis Rodríguez-Mayoral antes de un partido entre San Francisco y Texas en Arlington durante la década de los 1990. A la derecha, Barry siendo entrevistado por vez primera por Luis durante la década de los 1980 en Port Charlotte, Florida. Finalmente, Barry, Luis y Julio Franco en Tokio, Japón, en noviembre de 1996 rumbo a un juego entre «Estrellas de Japón y de las Grandes Ligas». Para Luis esa fue su segunda asignación en materias de relaciones públicas por la Oficina del Comisionado.