Cayó el telón del Clásico Mundial 2026… y la historia continúa

A pesar de que los contratos de seguros de los equipos de Grandes Ligas limitaron el incuestionable talento de Puerto Rico y, hasta cierto punto, el de Venezuela (José Altuve, Jesús Luzardo…), el Clásico Mundial de Béisbol cerró con broche de oro.

El béisbol atraviesa un buen momento y los reñidos, concurridos y apasionados desafíos nos deleitaron. Hay mucho talento joven en todos los países y el mundo pudo observar la magia del béisbol.

La Final fue un guion de película. El lunes el “bullpen” de Venezuela tuvo que absorber 7 2/3 entradas, para superar a Italia en la semifinal. En la Final de anoche (martes) y sin días de descanso, los relevistas venezolanos Eduard Bazardo, José Buttó, Ángel Zerpa, Andrés Machado y Danny Palencia, con la adrenalina a tope, a pesar de estar a mediados de marzo, lanzaron 4 2/3 de entradas limitando a la poderosa ofensiva de Estados Unidos a 2 hits y dos carreras, el jonrón de Bryce Harper frente a Andrés Machado que empató el juego (2-2) en la baja del octavo. Pero Danny Palencia cerró la novena con el candado de la victoria, retirando a los norteamericanos en 1-2-3.

Por esas coincidencias, en el Clásico del 2023, Japón derrotó en la Final a Estados Unidos 3-2 y el out número 27 fue el ponche tirándole que le propinó Shohei Ohtani a Mike Trout. La Final de anoche, también terminó 3-2 y el out número 27 fue el ponche tirándole que le propinó Danny Palencia a Roman Anthony. En ambos Clásicos hubo un común denominador en la derrota, Estados Unidos.

Precisamente, Estados Unidos armó un trabuco de ensueño tan poderoso que algunos de sus integrantes acudieron al Clásico con un solo saco: el de la victoria. Lo vimos anoche durante la ceremonia de entrega de medallas. Varios jugadores de Estados Unidos estaban tan enfadados con la derrota y consigo mismos que, cuando les entregaron sus medallas de plata se las arrancaron del cuello antes de llegar al vestuario del Loan Depot Park. Duele, dijo Kyle Schwarber que se ponchó tres veces.

Pero esas reacciones, más que censurables, evidencian la entrega apasionada de los jugadores en representación de sus respectivos países y reflejan su deseo de ganar. Estados Unidos quería ganar, pero no lo merecía, solo conectaron 3 hits frente a seis (6) lanzadores de Venezuela. Solo anotaron 4 carreras en las últimas 21 entradas, y anoche ni siquiera tuvieron un solo corredor en posición de anotar; tampoco en las últimas 14 entradas.

Así no se puede ganar, pero hay que darles crédito a los lanzadores de Dominicana y Venezuela que amarraron los bates de su poderosa ofensiva. Un trabuco norteamericano, armado para ganarlo todo, tuvo que conformarse con la medalla de Plata por segundo Clásico consecutivo.

Los premios económicos del Clásico Mundial de Béisbol aumentaron significativamente. Este tema lo discutí en otro artículo que redacté. Pero para que tengan una idea, en el último Clásico (2023), le adjudicaron a Japón un millón quinientos mil dólares por la victoria en la Final ($1,500.000.00) y ello elevó sus ganancias a $2,700.00 en el torneo. Anoche, por la victoria en la Final, Venezuela recibió una tajada adicional de dos millones quinientos mil dólares ($2,500.000.00), un millón más que en el 2023 y elevó sus ganancias a $6.750.000.00. La mitad, $3,375.000.00 le corresponde a la Federación Venezolana de Béisbol y la otra mitad será dividida entre los jugadores, los adiestradores y el dirigente de la selección venezolana; alrededor de $112,500.00 para cada uno de ellos.

Como diría el dilecto amigo Jaime Rullán: “Cayó el telón”, y eso nos deja un vacío y también a los peloteros. Es difícil jugar para tu país frente a multitudes eufóricas que llenan los estadios una noche sí y la otra también, y luego tener que regresar a los campos de entrenamiento, que no gozan de los ambientes del Clásico. Imagino que ese vacío habita en Bobby Witt Jr., Maikel García, Seth Lugo y Salvador Pérez, en su regreso a los entrenamientos de los Reales de Kansas City en Surprise, Arizona.

Beisbol101 forma parte de la Biblioteca Digital de Deportes Latinoamericanos y Caribeños (DLLACS, por sus siglas en inglés: Digital Library of Latin American and Caribbean Sports).

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