Criterios que utilizan los periodistas para seleccionar a los Jugadores Más Valiosos en las Grandes Ligas

El Premio a los Jugadores Más Valiosos de las Grandes Ligas, MVP, por sus siglas en inglés, comenzó a otorgarse por la Asociación de Escritores del Béisbol en 1931.

Sin embargo, la Asociación de Escritores nunca ha definido con precisión o claridad el significado o alcance de “Más Valioso”. De ahí, que la valía de un jugador está sujeta en gran medida al análisis subjetivo de los votantes.

Obviamente, el galardonado debe haber tenido un desempeño sobresaliente, pero en muchas ocasiones, ello por sí solo no basta. Además de una destacada actuación, el premio ha estado tradicionalmente vinculado a los logros del equipo al que pertenece el pelotero. Por ello, cuando las estadísticas de los aspirantes son similares, la balanza o el “ratio decidendi”, expresión latina que significa en español «razón para decidir”, se inclina a favor del pelotero cuyo equipo tuvo un mejor récord de ganados y perdidos. Esa relación vinculante o simbiótica entre la actuación del jugador y los logros de su equipo ha jugado un papel decisivo en muchas votaciones.

Pero esa tesis no es nueva. En el 1931, la Asociación de Escritores el Béisbol otorgó por primera vez el premio. Ese año en la Liga Americana, el promedio de bateo de Babe Ruth fue de .373, conectó 46 jonrones, empujó 163 carreras, su “slugging” fue de .700 y su promedio de embasarse fue de .495. Prácticamente se embazó por “hits” (199), bases por bolas (128) o pelotazos (1), la mitad de las veces que fue al cajón de bateo (663). Los números del Bambino fueron asombrosos. La pregunta obligada, ¿ganó el premio? No. El premio lo obtuvo el lanzador Lefty Grove que concluyó con marca de 31-4 y 2.06 de efectividad. Estadísticas también impresionantes. La diferencia, los Atléticos de Filadelfia (107 -45), equipo al que pertenecía Lefty Grove ganó el “pennant” de la Americana con una ventaja de 13.5 juegos sobre los Yankees, que terminaron segundo (94-59).

En el 1941, Ted Williams, lideró las mayores en: bateo (.406), porciento de embasarse (.553), “slugging” (.735), OPS (1.287), cuadrangulares (37), anotadas (135) y bases por bolas (147). En esa misma campaña, Joe DiMaggio, conectó 30 jonrones, y lideró las mayores en empujadas con 125; cinco más que las 120 de Ted Williams. Además, DiMaggio, cautivó a los fanáticos al tejer la racha de 56 juegos consecutivos bateando de “hits”. No obstante, a pesar de la impresionante racha de DiMaggio, durante el tiempo que duró la misma, Ted Williams lo superó en varias estadísticas ofensivas. Veamos. La racha de DiMaggio, se extendió del 15 de mayo hasta el 16 de julio. En ese periodo, Ted Williams superó en bateo a DiMaggio, .412 contra .408 y en OPS 1.224 a 1.181. De igual manera, las estadísticas de Ted Williams durante la temporada superaron las de DiMaggio.

Tabla Comparativa de las estadísticas de ambos en 1941:

JUGADOR/ AVG/ HR/ CE / OBP/ SLG/ OPS
Joe DiMaggio/ .357 / 30/ 125 /.440 / .643 / 1.083
Ted Williams/ .406 / 37/ 120/ .553* / .735/ 1.287

*Dicho sea de paso, Ted Williams, se embasó más de la mitad de las veces que fue al cajón de bateo (606) por hits (185), bases por bolas (147) o pelotazos (3). Pero, en la votación para el Más Valioso, DiMaggio recibió 15 de los 24 para el primer lugar y Ted Williams 8. Eventualmente DiMaggio, obtuvo 291 puntos, treinta y siete (37) más que Ted Williams (254). La balanza se inclinó a favor de DiMaggio porque Boston (84-70), terminó a diecisiete (17) juegos detrás de los Yankees (101-53) que ganaron el banderín de la Americana.

Al año siguiente, 1942, Ted Williams, obtuvo la Triple Corona (.356, 36 HR y 137CE) y volvió a terminar segundo en la votación para el MVP. Esta vez fue superado por Joe Gordon de los Yankees.

Tabla Comparativa de las estadísticas de ambos en 1942:

JUGADOR / AVG /HR /CE /OBP /SLG /VOTOS PARA EL PRIMER LUGAR
Ted Williams / .356/ 36/ 137/ .499 / .648 / 9 de 24
Joe Gordon/ .322/ 18/ 103/ .409/ .491/ 12 de 24

Los Yankees (103-51), terminaron primeros en la Americana. Boston (93-59) llegó segundo a nueve juegos de los Yankees.

Pero fue en el 1947, donde quedó ilustrado dramáticamente la relación vinculante entre la actuación del jugador y los logros de su equipo, a la hora de otorgar el galardón. Ted Williams, se alzó por segunda vez con la Triple Corona (.343, 32 jonrones y 114 CE). Sin embargo, los Yankees ganaron el banderín de la Americana (97-57) con una holgada ventaja de 14 juegos sobre las Medias Rojas (83- 71) que terminaron terceros. De ahí, que a pesar de su extraordinaria campaña, nuevamente Ted Williams, se vio impedido de ganar el codiciado premio. Más aún, dos jugadores de los Yankees, Joe DiMaggio y el lanzador Joe Paige, lo superaron en votos para el primer lugar y un tercer pelotero, de los Yankees, George McQuinn, obtuvo la misma cantidad de votos para el primer lugar que Williams.

Tabla Comparativa de las estadísticas de Ted Williams versus las de los tres jugadores de los Yankees en 1947:

JUGADOR / AVG/ HR/ CE/ OBP / SLG / VOTOS PARA EL 1er LUGAR
Ted Williams/ .343/ 32/ 114/ .499/ .634/ 3 de 24
Joe DiMaggio*/ .315/ 20/ 97/ .396/ .598/ 8 de 24
George McQuinn/ .304 / 13/ 80/ .395/ .437/ 3 de 24

LANZADOR G-P SALVADOS EL K ERA VOTOS PARA EL 1er LUGAR
Joe Paige / 14-8/ 17/ 141.1/ 116 /2.48 / 3 de 24

*Ted Williams no solamente obtuvo la Triple Corona, sino que sus estadísticas fueron marcadamente superiores. Sin embargo, DiMaggio lo derrotó en una cerrada votación, 202-201 porque 18 de los 24 votos (75%) fueron otorgados a los tres jugadores de los Yankees, mientras que Williams recibió solamente tres votos (12.5%) para el primer lugar.

Ahora bien, esa tendencia no es inflexible. En el 1987, Andre Dawson ganó el MVP de la Nacional y sus Cachorros de Chicago terminaron últimos en la División Este (76-85). En el 2003, Alex Rodríguez se alzó con el galardón en la Americana y sus Vigilantes de Texas terminaron últimos en la División Oeste (71-91).

Así las cosas, en el 2016, se produjo una antagónica votación. Los votantes de la Nacional utilizaron los criterios tradicionales. Mientras que los de la Americana, echaron a un lado el récord de ganados y perdidos de los equipos y evaluaron la valía y aportación del pelotero para su conjunto, independientemente del lugar donde finalizó su novena.

En la Nacional, los tres finalistas o aspirantes al premio, militaron en tres equipos que terminaron primero en sus respectivas divisiones: Daniel Murphy (Washington), Kris Bryant (Cubs) y Corey Seager (Dodgers). La votación en la Nacional privó de toda posibilidad a Nolan Arenado, cuya actuación fue sobresaliente y merecedora del premio, ya que ni siquiera fue escogido entre los finalistas. Arenado fue líder en ambas ligas en carreras empujadas con 133, co-líder en jonrones en la Nacional con 41, segundo en “slugging” en la Nacional (.570) y su promedio de bateo fue de .294. Sus números en esos tres departamentos, que son los que definen la mítica Triple Corona, fueron superiores a los del ganador del premio, Kris Bryant (39 HRS, 102 CE y .292).

Como si lo anterior fuera poco, Arenado ganó el Guante de Oro defendiendo la tercera base, la misma que patrulló con regularidad, Kris Bryant. Desafortunadamente para Arenado, Colorado terminó con marca de 75-87, mientras que los Cubs (103-58) obtuvieron el mejor récord de ganados y perdidos en las Mayores. Kris Bryant, no solamente obtuvo el galardón, sino que rayó en la unanimidad al obtener 29 de los 30 votos para el primer lugar superando ampliamente a Arenado 415 puntos a 199. De hecho, Arenado, quien no recibió votos para el primer lugar, obtuvo tres votos para el segundo lugar y cuatro para el tercero. Aunque fue merecido el galardón otorgado a Kris Bryant, como mínimo, Arenado debió figurar entre los tres finalistas de la Nacional. Desafortunadamente, sus estadísticas y logros fueron empañados por las 87 derrotas de su equipo, lo que evidenció que los votantes de la Nacional utilizaron los criterios tradicionales e inclinaron la balanza a favor de los jugadores, cuyos equipos encabezaron las tres divisiones de la liga.

En la Americana se utilizaron criterios distintos. Si echamos un vistazo a la votación de la Americana en ese 2016, veremos que, contrario a la Nacional, en el más joven de los circuitos, solamente uno de los tres finalistas militó en uno de los líderes divisionales; Mookie Betts de Boston. Los otros dos, José Altuve (Houston) y Mike Trout (LAA), jugaron para equipos que terminaron tercero y cuarto, respectivamente, en la división Oeste.

Trout tuvo otra espectacular campaña. Lideró tres (3) categorías ofensivas de las Grandes Ligas y ocho (8) categorías en la Americana. Encabezó las Grandes Ligas en carreras anotadas (123), bases por bolas recibidas (116) y por ciento de embasarse (.441). Además, fue el líder en ambas ligas en WAR (“Win Above Replacement”) con 10.6.

Considerado por muchos como el jugador más completo del béisbol, Trout terminó segundo en la votación para el Más Valioso de la Americana en su primer año, 2012, y su equipo terminó tercero en el Oeste. Terminó segundo nuevamente en el 2013 y su equipo volvió a terminar tercero en el Oeste. En el 2014, por fin obtuvo el premio Más Valioso y no fue coincidencia que su equipo fue el más ganador en las Mayores ese año con 98 victorias. En el 2015, volvió a terminar segundo en la votación y su equipo terminó tercero en el Oeste.

En el 2016, Los Ángeles terminaron cuarto en el Oeste con marca de 74-88. Esas 88 derrotas presagiaban que por cuarta ocasión en cinco años llegaría segundo en la votación porque, aunque sus logros eran incuestionables, su rival Mookie Betts, también había tenido una temporada colosal y su equipo, Boston (93-69), arribó primero en la complicada División Este.

Mookie Betts, fue líder en total de bases con 359, segundo en bateo con .318, anotó 122 carreras (una menos que Trout), empujó 113, trece más que Trout, se robó 26 bases en 30 intentos (87%), conectó 31 jonrones (dos más que Trout), ganó el guante de oro y su WAR fue de 9.6. Aunque Trout superó por setenta y ocho centésimas (.78) a Betts en por ciento de embasarse (.441-.363) y por dieciséis (.16) en “slugging” (.550 – .534), el primer lugar de Boston en el Este parecía inclinar la balanza a favor de Betts. Pero esta vez, los votantes de la Americana, optaron por no atribuirle tanta valía al récord perdedor de Los Ángeles ni al primer lugar de Boston. Por el contrario, optaron por utilizar como “ratio decidendi”, la valiosa aportación de Trout, independientemente de las ochenta y ocho (88) derrotas de su equipo. Trout obtuvo 19 de los 30 votos para el primer lugar y Betts, nueve. La votación le hizo justicia a Trout que produjo, de una u otra manera, el 17% de las carreras de su equipo y quien, además, no tenía control sobre las aportaciones de sus compañeros. Uno de los más sorprendidos por la votación fue el propio Trout que señaló que no lo podía creer, no porque dudara de sus logros, sino porque ante estadísticas similares, los escritores tienden a votar por el pelotero del equipo con mejor récord de ganados y perdidos.

Como podemos ver, los criterios que utilizaron los votantes de la Americana fueron marcadamente distintos a los de la Nacional en 2016. Ello ilustra que el significado de “Más Valioso” es subjetivo y, por ende, provoca eternas controversias.

Aun así, históricamente existe una relación vinculante entre la actuación del jugador y los logros de su equipo a la hora de otorgar el prestigioso galardón.

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