Ayer… domingo… en mi pequeña oficina hogareña, de repente vino a mi mente un noble y respetado pelotero de la «Tierra de Benito Juárez»… el sobresaliente defensor de la tercera base nacido en Cananea, Sonora, México… Aurelio Rodríguez.
Como pelotero, lo recuerdo… entre otras cosas… como uno superdotado con un poderoso brazo «biónico» que lo llevó a ganar el «Guante de Oro» en 1976 luciendo el uniforme de los Tigres de Detroit como el mejor defensor de la «esquina caliente» en la Liga Americana. Dicho premio había sido ganado sucesivamente hasta ese año por el inmortal de los Orioles de Baltimore… Brooks Robinson… durante 16 temporadas.
El bateo de Aurelio no necesariamente fue su «fuerte» en las Grandes Ligas. Sin embargo… en 2017 juegos alcanzó un promedio ofensivo de .237… mediante 1570 imparables, entre los cuales se encuentran 124 jonrones con 648 carreras impulsadas. Entre 1967 y 1983… vio acción en 17 temporadas con California… Washington… Detroit… San Diego… Yankees de Nueva York… Medias Blancas de Chicago y Baltimore.
Durante los 1988 juegos en los cuales defendió la tercera base, tuvo un gran promedio defensivo de .964. Hasta la época de su retiro, el mejor promedio estaba en poder del propio Robinson con .971. LA MUERTE DE AURELIO RODRÍGUEZ EN DETROIT. Durante la temporada del 2000… este servidor ejercía como «Enlace en Materias de América Latina» con los Tigres de Detroit.
El sábado… 23 de septiembre de ese año… estando con el equipo en Nueva York, durante una serie contra los Yankees… tarde en la noche, nos enteramos del fallecimiento de Aurelio Rodríguez. Resulta que, estando parado en una acera… un auto «Ford Crown Victoria» en las afueras del «Restaurante El Rancho»… le causó la muerte a Aurelio. Este restaurante de comida mexicana fue mi favorito durante los fines de semana que residí en Detroit, comenzando la presente centuria. Una dama intoxicada, con licencia de conducir suspendida, de nombre… Carol Escobedo, de 49 años… al igual que víctima de un aneurisma cerebral en 1994… fue la causante del incidente e increíblemente sentenciada a una probatoria. Al fallecer Aurelio… contaba con 52 años y 270 días de vida. Sus restos están sepultados en el Panteón Municipal de Mochis, en Sinaloa.
COINCIDENCIAS
Increíble… hasta cierto punto… es el siguiente dato: Tres peloteros de América Latina que jugaron en las Grandes Ligas, de primer nombre Aurelio… han fallecido en accidentes automovilísticos: Aurelio Monteagudo en 1990, de Cuba; Aurelio López en 1992, de México; y Aurelio Rodríguez en 2000, de México.
UNA BONITA MEMORIA DE LAS MUCHAS CON AURELIO
Entre 1970 y 1999… con el aval total de la Oficina del Comisionado de las Grandes Ligas, organizamos sin fines de lucro el «Día del Pelotero Latinoamericano» en 20 ciudades distintas. Evento que, con los años, se convirtió en el «Mes de la Herencia Hispana» en las Grandes Ligas. La versión de 1983 se realizó en el «Comiskey Park» de Chicago, y la premiación en honor a los legados de Roberto Clemente, en esa celebración, la entregamos a Aurelio Rodríguez. En esa ocasión, Aurelio pertenecía a los Medias Blancas de Chicago. Así, se destacaron la carrera de Aurelio, su comportamiento, sus inspiraciones para millones de fanáticos y sus contribuciones a la sociedad, así como a las uniones de naciones donde se juega el béisbol. Los recuerdos de Aurelio Rodríguez que permanecen en nuestra memoria eternamente son los de un respetuoso ser humano, amante de su profesión. Compartimos con él en múltiples ocasiones en Detroit… San Diego… Nueva York y Chicago. Además, recuerdo haberlo hecho en San Juan, Puerto Rico, durante la «Serie del Caribe 1984», el último de esos eventos en los que participó.
LA MEMORIA ES UN IMPACTANTE REGALO DE DIOS
Con relativa frecuencia, entre otras cosas… agradezco a Dios por haber dotado a los seres humanos con el don de la memoria. Escribir este ensayo en honor al respetable amigo… Aurelio Rodríguez… me ha permitido viajar hacia el pasado y revivir momentos bellos relacionados con su persona, como si hubiese sido ayer. «Recordar es volver a vivir»… recuerdo esa canción de Leo Dan en este momento, aunque nada tenga que ver con las Grandes Ligas.
FOTOS: Aurelio Rodríguez durante sus días de gloria con los Tigres de Detroit. Luego, con el «Premio Roberto Clemente 1983» que le fue entregado en el «Comiskey Park» de Chicago, durante el «Día del Pelotero Latinoamericano» por Luis Rodríguez-Mayoral. A la izquierda, el glorioso astro nacido en Cuba… Orestes «Minnie» Miñoso, y en el uniforme de los Angelinos de California, el astro nacido en Panamá… Rod Carew.