En una tarde reciente…en otra dimensión…Roberto Clemente estuvo allí, en Jardines de Carolina, Puerto Rico

De izquierda a derecha….Miguel Andino Pastrana, Carmín Santana de Clemente, su esposo y hermano de Roberto «Matino», Luis Rodríguez-Mayoral y las sobrinas del inmortal beisbolero Carmen Judith y Jeanette Clemente

Estando en Puerto Rico el domingo, 27 de enero pasado, Dios me propició el honor de visitar el hogar de «Matino» Clemente, hermano del legendario pelotero que fue….Roberto Clemente.

Allí arribé cuando mi reloj marcaba casi la dos de la tarde en unión a mi hermano del alma de casi medio siglo, Miguel Andino Pastrana, pariente de la familia del astro inmortal beisbolero de los Piratas de Pittsburgh.

Tan pronto vi preciosas sonrisas en las sobrinas del ‘Astro Boricua’, Jeanette y Carmen Judith, dije con ímpetu, «Sonrisas Clementistas en sus caras.» El parecido trajo memorias inmediatas de la faz de su inolvidable tío.

Segundos después…en el portón del hogar apareció la figura de Matino. Ya con unos 91 calendarios de vida experimentados…..en unión a su esposa….la preciosa dama de nombre Carmín Santana que ya cuenta con 90.

Me impresionó la tierna y firme mirada de Matino. Me impresiono el físico de roble a su edad…pero más me impactó su memoria rica en recuerdos…en historia…y el marcado-humilde orgullo con el cual habla de su hermano fenecido ya hace 46 diciembres.

Al entrar al «Salón de los Recuerdos de Roberto Clemente» que nítidamente mantienen en el hogar…quede muy, muy impresionado e inmediatamente comencé a llorar. Recordaron todos que algo muy similar aconteció con Roberto Alomar, miembro del Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, cuando les visitó por vez primera.

Matino hablo con lujo de detalles de su querido hermano…desde la niñez…adolescencia….hasta que se convirtió en el estelar pelotero. Relato datos muy importantes de su relación con el Piratas de Pittsburgh en el plano muy personal, en su rol como asesor en el aspecto beisbolero y en su rol como hermano mayor. Durante el encuentro, además, me percate del amor que emanaba de su ser para con la historia y legado de su hermano.

Lo mismo manifiestó sobre sus simpáticas sobrinas Jeanette y Carmen Judith. Poseen ambas espíritus muy positivos y repletos de belleza contagiosa. Cuidan de sus padres con toques de una generación en extinción en y fuera de Puerto Rico. Lo que allí capte fue amor, respeto y orgullo supremo con relación a Carmín y Matino.

Siendo damas educadas, Jeanette y Carmen Judith tienen una importante meta con relación a su tío y Matino. Desean preservar para la historia los recuerdos de la Familia Clemente con relación a Roberto. Los recuerdos exclusivos con lujos en detalles que prácticamente están paralizados en la historia, escondidos en una valiosísima bóveda que jamás ha sido abierta plenamente al Mundo. En el tuétano de mi alma percibo que lo lograrán.

Volviendo al respetado amigo Matino: Su mente está muy, muy clara…a Dios gracias. Los detalles de su relación con Roberto laten claramente. Su deseo de compartirlos con su gente Boricua y el universo beisbolero…con grandes toques de humildad…está muy ardiente.

Sería muy valioso, por ejemplo, si el Comisionado de Grandes Ligas y el Gobierno de Puerto Rico, mancomunadamente, hicieran posible ese bello deseo, con relación a Matino, sobre su hermano que brillo en los mejores diamantes del Mundo y que desde su muerte el 31 de diciembre del 1972…en el plan divino de Dios… se ha convertido en un excelente ejemplo internacional al experimentar el sacrificio supremo en misión de buena voluntad con fines de ayudar a damnificados de terremotos en Nicaragua pocos días antes.

Los pueblos que no preservan su historia para mí son pueblos a la deriva…¡pueblos sin alma!

Algo que me captó la atención fue una bella sortija en oro que lucia Matino….tenía el número 21 de su hermano. Fue un regalo de Vera Cristina, la respetable viuda de su hermano, producto de un obsequio de los Piratas de Pittsburgh tras el retiro del uniforme de Roberto el 6 de abril del 1973 en el Estadio Tres Ríos. Me informo Jeanette que en la sortija están grabados los más grandes logros de Roberto.

Hace casi una hora…a las 3:38 de la madrugada…aquí en mi hogar en periferia de Dallas, Texas, abruptamente con paz mental desperté y manifiesto que sin ser predicador, cura, brujo o espiritista…comprendí acentuadamente que cuando lloré al entrar en el hogar de Marino Clemente el pasado domingo, 27 de enero del 2019….Dios hizo posible que las vibras de Roberto Clemente abrazaran mi alma.

En otras palabras….en mi muy sincera opinión……Dios permitió que desde su presente dimensión….Roberto estuviese presente en esa inolvidable reunión en Jardines de Carolina….¡a poca distancia de donde correteo cuando niño con su querido hermano Matino en el Barrio San Antón!

(Nota: Luis Rodríguez-Mayoral, autor en el 1987 de la biografía de Roberto Clemente—–«Roberto Clemente Aun Escucha Las Ovaciones»—–fue amigo cercano y sincero del inmortal beisbolero).

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