Juan Juarbe comenta el quinto juego de la Serie Mundial 2022

Durante tres noches los fanáticos de Filadelfia hicieron gala de sus cuerdas vocales y abuchearon a más no poder a los peloteros de Houston, vitorearon a los Filis y, sobre todo, disfrutaron alegremente el regreso del Clásico de Otoño a su parque.

El primer juego allí y tercero de la Serie Mundial fue el más gratificante para ellos; la victoria de los Filis, (7-0). El segundo juego y cuarto de la serie les dejó el sabor amargo del “No Hitter”. Y en el tercer juego y quinto de la serie observaron con tristeza la coronación de Justin Verlander y el cotillón de Jeremy Peña, en un reñido y emocionante partido en que los Astros vencieron a los Filis de Filadelfia, 3-2.

Verlander superó la pobre salida en el primer juego, Jeremy Peña conectó tres “hits”, incluyendo un jonrón en la cuarta entrada e impulsó dos carreras de las tres carreras de los Astros.  Dos gemas defensivas, una de Trey Mancini en la octava entrada y otra Chas McCormick en la novena, permitieron a los Astros preservar la ventaja de 3-2 e irse a su casa con una ventaja de 3-2 en la Serie.

Houston anotó la primera carrera al cuarto lanzamiento de Noah Syndergaard. José Altuve abrió el desafío con doble y adelantó a tercera por error del guardabosque central de los Filis Brandom Marsh. Con el cuadro de los Filis jugando al frente, Jeremy Peña atizó sencillo en rodado a la izquierda del segundo cojín para impulsar a Altuve. En la baja de la primera, Kyles Schwarber, que señalo no le quitó el sueño el “No Hitter” de la noche anterior, le conectó un jonrón a Verlander para empatar el juego, 1-1; su quinto jonrón de postemporada. En la cuarta se produjo el jonrón de Jeremy Peña para darle ventaja a los Astors, 2-1. Así siguió el encuentro hasta que los Astros marcaron una carrera en la octava entrada y los Filis repostaron con otra en la baja de ese episodio. 

Trey Mancini entró a jugar en primera base luego de que el ganador del Guante de Oro en el 2021, Yuli Gurriel, se lastimara la rodilla derecha en una colisión en la septum entrada. Mancini, que no había jugado defensivamente desde el 5 de octubre, ejecutó quizás la mejor jugada defensiva de su carrera, capturando un torpedo que salió del bate de Kyle Schwarber en la octava entrada, cerca de la línea de cal de la primera base evitando la carrera del empate de los Filis. Mancini cayó en territorio “foul” y estiró su pierna izquierda y tocó la primera base. Dijo: “Estoy en bache ofensivo, pero esa jugada me hizo olvidar mis penurias”.

En la novena entrada, Chas McCormick, que creció en los suburbios de Filadelfia, en West Chester, PA, a solo 30 minutos al oeste del estadio, y creció como un fanático acérrimo de los Phillies, entristeció a su familia y a sus amigos al saltar contra la pared del jardín central para robarle a JT Realmuto un extrabase en la novena entrada. Ese extraordinario fildeo ayudó a Ryan Pressly a lograr un salvado de cinco “outs”. McCormick corrió 91 pies para capturar la pelota de revés saltando contra la cerca. El cerrador Ryan Pressly, quien solo una vez esta temporada había registrado un salvamento de cinco “outs”, se apuntó su quinto salvado de la postemporada.

Verlander, utilizó fundamentalmente su bola rápida e inclusive, le lanzó 17 rectas a Bryce Harper, quien le conectó un doble con dos “outs” en el quinto. Luego se produjo una batalla de 10 lanzamientos frente a Nick Castellanos y finalmente lo dominó con un elevado al jardín a izquierdo. A los 39 años, en su noveno intento, Verlander ganó su primer juego de la Serie Mundial.

Los Filis conectaron solo seis “hits”, pero dejaron 12 hombres en base. Su ofensiva desperdició oportunidades contra Verlander.

Ahora, con los astros en ventaja 3-2, la Serie Mundial se mueve a Houston para el sexto partido y un posible séptimo partido. Pero cuidado, hace tres años (2019), los Astros perdieron los Juegos 6 y 7 en casa, ante Washington. Y, además, ningún equipo ha logrado un título en su parque desde 2013.

Los Astros tocan a la puerta de otro campeonato a pesar de que:

1.            Su mejor jugador de posición, José Altuve está bateando .185, sin jonrón o carrera impulsada en toda la postemporada.

2.            Yordan Álvarez, su bateador de poder, está bateando .140, sin jonrones, y tres carreras impulsadas desde el segundo juego de la Serie Divisional de la Liga Americana.

3.            Sus bateadores designados están bateando para un pobre .130 sin jonrones. Contrario a Bryce Harper, quien está bateando .373, con seis jonrones como DH de los Filis.

Aparentemente, los dioses del béisbol están perdonando las transgresiones de los Astros del 2017.

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