Manny Sanguillén desde otro punto de vista

Desperté de una siesta hace un par de horas, hoy 12 de agosto del 2020. Inerte en mi sofá…mi mente viajaba sin rumbo definido por mi vida periodística-beisbolera cuando de pronto mi celular encendió su pantalla y reconocí el número de Manny Sanguillén, quien reside hace algún tiempo en el estado de Florida.

Manolito, como suelo decirle en ocasiones, es mi amigo-hermano hace ya medio siglo. No hablo tanto de béisbol con el otrora estelar receptor de los Piratas de Pittsburgh. Hablamos de la vida, del mundo, de la gente y muchas veces del recordado astro del juego que fue su mejor amigo…Roberto Clemente.

Ya con 76 anualidades de vida, Manny conserva su alegría de vivir…habla con Dios incansablemente, lleva en su corazón a su tierra natal, Colón, Panamá, y agradece sin connotaciones políticas que lleva mucho, mucho tiempo residiendo en los Estados Unidos.

Sobre su madre, Zoila, comento, ¨Mi madre fue una gran persona y dedico toda su vida al hogar dando lo mejor de su alma a la crianza de sus hijos.

¨Mi papá, Agilio, fue muy trabajador. Se ganó la vida como electricista y negociante. El tenía una barca de vela y como negociante llevaba bienes a lugares desolados de donde traía a casa comestibles como yuca, plátanos, cocos y frijoles.

¨Cómo muchacho al fin…me gustaba estar con él en esos viajes y siempre tenía conmigo una carretilla con la cual jugaba mientras mi papá negociaba con las personas.¨

Sobre su fe en Dios, recordó, ¨Desde bien joven aprendí a amar a Dios. Tan pronto supe de la Biblia, me interese en leerla. Varias personas mayores como el ministro nacido en Canadá, Elmer Fehr, me llevaron a conocer la obra de Dios y eso ha sido lo más bonito que ha acontecido en mi vida.¨

Desde muy joven, Manny comprendió la importancia del trabajo y de ser responsable.

Al convertirse en pelotero profesional el 2 de octubre del 1964, con los Piratas de Pittsburgh gracias a los buscatalentos Howie Haak y Herb Raybourn, ya Manny sabía que su lucha con el idioma Ingles y acostumbrarse a la cultura en los Estados Unidos no sería fácil.

Sin embargo, ya siendo un joven de mucha Fe en Dios, al arribar a este país en el 1965, Manny sabía que la vida no sería fácil y al respecto le comento al colega Joel H. Cohen, el autor de su primera biografía (publicada en el 1975), ¨De la forma en que mis padres me criaron…sabía lo que era respetar a todas las personas y que tenía que ver a todo ser humano como amigable…no importara quien fuese.¨

Durante nuestra amistad de tanto tiempo…jamás he visto a Manny sintiéndose superior a persona alguna basándose en sus éxitos como un estelar pelotero que fue de Grandes Ligas. Además, siempre me he percatado que jamás habla mal de otras personas y no olvida a ser humano alguno que lo ha ayudado.

Durante su carrera en las Mayores, jugó doce temporadas con Pittsburgh y una con Oakland. En 1448 juegos bateó al son de .296 con 1500 imparables. Como receptor tuvo un promedio eficiente de .986% y fusiló a 39% de corredores en intentos de robos de bases.

Manny y este servidor fuimos beneficiados con la amistad de dos religiosos de la periferia de Detroit, Michigan. Fueron ellos el veterano periodista Watson Spoelstra y el portador de la palabra de Dios, Sam Bender. El primero instituyó en las Grandes Ligas en el 1973 el movimiento dominical ¨Capilla del Béisbol¨ (que ofrecía cada domingo servicios religiosos en cada estadio de esa pelota un servicio, antes de los juegos de una media hora).

Nuestras relaciones con ellos nacieron en la década de los 1970 y en el 1979, asistiendo a Bender se estableció la ¨Capilla de Béisbol» se estableció en la Liga de Béisbol Profesional de Puerto Rico.

Para Manny, dicho movimiento fue de gran importancia en su vida, «Dios me permitió (con el campo corto Boricua, José Pagán) llevar la palabra de Dios al equipo de Pittsburgh.¨

Antes de finalizar este ensayo, hablé un poquito de béisbol con Manny.

A pregunta nuestra comentó, ¨Desde tarde en mi carrera como pelotero activo comencé a pensar que las pelotas de béisbol pudiesen, tal vez, ser fabricadas para que viajaran más distancias. Eso lleva más personas al juego…los jonrones.¨

Sobre el gran pelotero que fue Lou Brock, quien se robó la cifra impactante de 938 bases en su historial, todas en la Liga Nacional (1961-1979) con Chicago y San Luis, dijo, ¨Él fue el mejor en su tiempo. Creo que tuve suerte con él y si no estoy equivocado lo fusilé en 6 veces de las 10 que trató de robarme una base.¨

Un dato muy poco recordado en la historia ocurrió el 5 de noviembre del 1976, cuando los Piratas lo cambiaron a Oakland por la cantidad de $100 mil y Al dirigente Chuck Tanner, quien posteriormente condujo a los Piratas al campeonato de la Serie Mundial en el 1979. Tras una temporada con Oakland…Manny fue canjeado de vuelta a los Piratas y fue miembro del equipo campeón en el 1979.

Al enfrentar su retiro como pelotero activo en el 1980, reflexionando en el presente, Manny dice, ¨No tuve miedo ante mi retiro. Dios siempre ha tenido un lugar para mí en la Tierra. Yo iré donde el me llame…pues trabajo para Dios.¨

Aunque en Pittsburgh es una leyenda mimada…al igual que en otros lugares en el mundo beisbolero…Manny lleva algún tiempo, feliz y silenciosamente, residiendo en Florida. En el plano personal…hablar con él es como bálsamo del Todopoderoso.

(FOTOS)—A la izquierda, Manny Sanguillén saluda a la recordada figura de, Osvaldo Agüero, luego de que este le entregara en el 1978 en San Juan, Puerto Rico, un ¨Premio Agüeybaná de Oro¨ a Luis Rodríguez-Mayoral por ser el ideólogo del ¨Día Del Pelotero Latinoamericano» en las Grandes Ligas y por su labor periodística. De Manny salió el deseo de estar con Luis en ese momento. A la derecha, Manny durante sus días de gloria con los Piratas de Pittsburgh.

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