Pete Rose: Pelotero para la Historia

Pete Rose, con Luis Rodriguez-Mayoral, luego de unas prácticas de bateo del estelar pelotero en Philadelpia durante la temporada 1983.

Ya Pete Rose tiene 78 calendarios de vida, tras haber nacido en Cincinnati, Ohio, el 14 de abril del 1941. Y nació en área para el «populacho»…para los necesitados…a unas tres millas del entonces hogar de los Rojos, representantes de su ciudad en las Grandes Ligas.

Idolatraba a su papá y lo describía como un feroz competidor que jamás se rendía. Durante la temporada 1980, siendo miembro de los Phillies de Philadelphia y contando con unos 39 almanaques de vida le pregunte horas antes de un partido en el Astrodome de Houston si pensaba en su retiro. Su respuesta fue escueta, «Luis, jamás pienso es el retiro…pues eso quiere decir que me estoy rindiendo.»

Pete Rose como que posee por siempre alegría juvenil. Recuerdo que durante el verano del 1975, me encontraba en el restaurant del Pittsburgh Hilton antes de ir al Estadio Tres Ríos de los Piratas. Estando a punto de introducir una papita frita en mi boca…recibí un espaldarazo…con dos manos…típico de King-Kong. La papita salió volando de mi mano y de haber estado una persona de frente me hubiesen acusado de un asesinato.

Al pararme para ver que King-Kong me había impactado…mi sorpresa fue ver a Pete Rose como el atacante. Se «murió» de la risa y allí sentados charlamos por una media hora antes de dirigirnos al estadio.

Estamos en el 2019 y según se informa, Pete Rose está sintiendo el peso de la vida. Hace poco durante una vista relacionada con un divorcio dejo saber, «No estoy bien…estoy un tanto incapacitado.»

Su papa, Harry Francis Rose, fue su gran ídolo…su gran inspiración y jamás persona alguna le explico la razón por la cual era conocido como Pete Rose. Dijo en una ocasión su hijo, «Fue mi padre el que me programo en eso de estar concentrado en dar lo mejor de mi persona y en ganar y ganar.»

Más que nada en sus comienzos en el profesionalismo, Pete Rose no se destacaba por sus habilidades…no fildeaba bien, no corría como una gacela, no era bateador de poder! Era, más bien, un guerrero que quería progresar en el béisbol mediante, tal vez, ser un bateador de contacto.

Su legado con relación a las Grandes Ligas incluye logros como el Mejor Novato de la Liga Nacional en el 1963….17 Juegos de Estrellas en representación de dicha Liga….el ser galardonado con 2 Guantes de Oro y un Bate de Plata….el haber ganado 3 Títulos de Bateo….y el haber sido miembro de 3 equipos ganadores de Series Mundiales (Cincinnati 1975-1976 y Philadelphia 1980).

A eso le sumamos ser líder de todos los tiempos en las Mayores, entre otros renglones, en total de imparables con 4,256….en sencillos con 3,215….en total de juegos jugados con 3,562….en más turnos al bate con 14.053….y en presentaciones al bateo con 15,890.

Y no puedo olvidar que fue miembro de Equipos de Estrellas en 5 posiciones distintas. El único en logar dicha hazaña.

Como dirigente en las Mayores (1984-1989) con Cincinnati gano 412 partidos y perdió 373.

Allá para el 24 de agosto del 1989, Pete Rose fue ubicado en la «lista de inelegibles» para muchas cosas en el Mejor Béisbol del Mundo y posteriormente se supo que había sido erradicado totalmente del béisbol en ese nivel….por haber apostado en juegos y por relaciones con individuos de mala reputación.

Al pasar el tiempo, tras negarlo, admitió haber defraudado a los fanáticos, a sus compañeros de equipos, a la memoria de su padre y a los reglamentos del juego que tanto ha amado en su vida. La aceptación de sus males vino tarde…¡pero vino!

Ya Pete Rose lleva casi unos 40 calendarios en el exilio.

En el plano personal, que no tuvo nada que ver con Grandes Ligas, el único tiempo que estuvo preso fue debido a un caso de evasión contributiva cuando el 1990 sirvió cinco meses en la Prisión Federal en Marion, Illinois.

Allá para el 1980…en San Juan, Puerto Rico, le serví de guía a la entonces esposa de Pete…..Karolyn Englehardt y sus hijos Fawn y Petey. Ella pasaba tiempos difíciles en el matrimonio con Pete y fueron a pasar algunos días con el inmortal beisbolero Tany Pérez y su distinguida esposa, Pituka de la Cantera. Compromisos previos ineludibles de Tany y Pituka trajeron ante mi persona servir de guía turístico para los familiares de Pete Rose. Fue una experiencia muy placentera e inclusive logre plasmar para la historia un artículo con mucho humanismo para el rotativo insular con el cual colabore durante 18 calendarios de mi vida…»El Vocero de Puerto Rico».

Pete Rose, a mi entender, no perjudico a las Grandes Ligas con sus errores….Pete Rose de hizo mal a sí mismo. Estamos en el 2019….no comprendo, por ende, la razón por la cual no ha sido perdonado.

Por ejemplo, Alex Rodríguez, le ha hecho más mal a las Grandes Ligas por sus moronidades con relación a los esteroides. Demando, el toletero nacido en los Estados Unidos de raíces dominicanas, al Béisbol de Grandes Ligas….pero ahora como que esa entidad y medios noticiosos en sus distintas manifestaciones están «lavándole la imagen» al gran pelotero que fue. Ahora, a mi entender, están tratando de convertir a Alex Rodríguez en un «San Martin de Porres».

Ya Pete Rose ha estado «erradicado del béisbol» casi 40 calendarios….ya lleva «cuatro décadas en un exilio obligatorio».

Si Dios perdona…cual es la razón que los Comisionados del Béisbol…particularmente Bud Selig y Rob Manfred…no han perdonado a Pete Rose.

Llevo ya cinco décadas en el béisbol de Grandes Ligas, directa o indirectamente en varias capacidades y en este ambiente he sabido de pillos…de racistas…abusadores de mujeres….de pedófilos..etc. Esos seres humanos le han hecho mucho, mucho más mal al juego de Pete Rose.

Sobre su erradicación de ser elegible a exaltación al Salón de la Fama del Béisbol en Cooperstown, Nueva York, comento hace pocos días en Cincinnati, Pete Rose, «No tengo coraje. Yo fui el que fastidie todo.

«Para mi más vale el estar en el Salón de la Fama de los Rojos de Cincinnati….que el equipo retirara mi numero 14….el haber sido seleccionado como miembro del Equipo Estelar del Pasado Siglo de Grandes Ligas en el l999….y que la calle que lleva mi nombre, «Pete Rose Way», conduzca al estadio de equipo.

«Ya lo del Salón de la Fama en Cooperstown para mí….paso a la historia…no me molesta.

Por eso de resaltar a Venezuela y su béisbol profesional invernal, en la entrevista con Pete Rose en Houston en el l980, comentó: «Luego de la temporada en Grandes Ligas en el 1964, jugué en Caracas. Fui dirigido por un gran hombre de béisbol (el cubano)…Reggie Otero, quien era uno de mis ‘coaches’ en Cincinnati. El me ayudó en todos los aspectos del juego y a él le debo mucho, además, por sus consejos en el plano personal. Allí batee alrededor de .340 y jamás olvido que los fanáticos en Venezuela se identificaron con mi fogosidad en el terreno de juego.»

Pete Rose: pelotero para la historia. Controversial figura adorada por millones, para bien o para mal, lo hizo a su manera.

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