Un juego digno de Serie Mundial: Estados Unidos 2, Dominicana 1

Como se esperaba, el enfrentamiento entre Estados Unidos y Dominicana, repleto de luminarias del béisbol y ante más de 36,337 aficionados, mantuvo prácticamente a la concurrencia de pie en el Loan Depot Park de Miami. Concluido el partido, Aaron Judge dijo que fue mejor que un juego de Serie Mundial; la pasión y entrega que le imprimen los jugadores y los fanáticos son incomparables.

PALABRAS MAYORES.

En el terreno de juego, fue un choque de trenes en todas las fases: ofensiva, defensiva y de pitcheo. Un choque reñido, cargado de tensión hasta el último out, y el equipo de Estados Unidos, por la mínima, 2-1. Jonrones solitarios de Jr. Caminero en la baja de la 2da entrada y Gunnar Henderson y Roman Anthony en la parte alta de la 4ta fueron los autores de las 3 carreras del juego.

Junior Caminero aprovechó un “sweeper” que se le quedó alto a Paul Skeenes y depositó la pelota en la gradería del jardín izquierdo; su tercer jonrón del Clásico. Además, el jonrón #15 establece para Dominican una nueva marca.

En 2009 México conectó 14. En ese momento, parecía que la fiesta ofensiva de Dominicana continuaría. Lejos estaban de imaginar que esa sería su última carrera en el Clásico.

En la alta de la tercera, Luis Severino continuó incendiando a la fanaticada dominicana cuando, con un out y corredores en tercera y en segunda, ponchó a Aaron Judge y Kyle Schwarber.

En la parte alta de la cuarta, Gunnar Henderson abrió con un bambinazo de 400 pies frente a Luis Severino. Precisamente, el dirigente de Estados Unidos, Mark DeRosa había optado por colocar en tercera base a Gunnar Henderson porque le bateaba de 9-7 a Severino. Luego del jonrón de Gunnar Henderson, Will Smith conectó a Luis Severino un elevado profundo al izquierdo, que Juan Soto capturó en la zona de seguridad. Ahí, se presentó al cajón de bateo el talentoso joven de las Medias Rojas de Boston, el bateador zurdo, Roman Anthony. El dirigente Albert Pujols optó por traer a relevar al zurdo Gregory Soto, y Anthonny le conectó un jonrón de 412 pies por el jardín central, para que Estados Unidos tomara la delantera 2-1, y con ese marcador terminó el desafío.

Aaron Judge realizó 2 jugadas defensivas sobresalientes. En la baja de la tercera, Fernando Tatis Jr. corrió en primera, y Ketel Marte conectó una sólida línea de hit al derecho. Tatis, que corre muy bien, pretendió llegar hasta tercera, pero fue fusilado con un potente tiro de aire, de Judge a tercera. Le hicieron un homenaje de recibimiento a Tatis en tercera. Ese es el tiro de más contundencia de Judge en los últimos tres años. Luego, en la cuarta entrada se lanzó de zambullida para robarle un hit a Juan Soto.

Sin embargo, a Judge le pagaron con la misma moneda. En la alta de la 5ta, conectó un tablazo por el jardín central, que llevaba la etiqueta de jonrón, pero Julio Rodríguez brincó como un saltamontes y le robó el jonrón; otra de las joyas defensivas de la noche.

En la parte baja del quinto inning, Paul Skenes retiró a Geraldo Perdomo para el primer out, pero Tatis y Ketel Marte le conectaron sencillos consecutivos, elevando el número de lanzamientos de Skenes a 71. El dirigente Mark DeRosa subió al montículo y trajo a relevar al derecho de la bola submarina Tyler Rogers para enfrentar al zurdo Juan Soto. Al segundo envío de Tyler Rogers, Juan Soto conectó un rodado cerca de la almohadilla de segunda que fildeó a Bobby Witt Jr., y con un movimiento felino pisó la segunda base y tiró a primera para completar una enorme doble matanza que dejó sin aliento a Dominicana.

En la 7ma, el relevista de los Yankees, David Bednar enfrentó una situación similar. Con un out, Austin Wells le conectó un doble a lo profundo del derecho. Acto seguido, Gerardo Perdomo le conectó un sencillo al derecho, pero un titubeo en el corrido de Austin Wells, o tal vez, la psiquis del tiro de Judge en la tercera entrada le impidió anotar la carrera del empate y se quedó en la tercera almohadilla. Con corredores en las esquinas, Gerardo Perdomo se robó la segunda base para acentuar la amenaza, pero David Bednar se creció y ponchó a Tatis con un splitter y ponchó a Ketel Marte con un cutter.

Para añadirle más dramatismo al juego, en la novena entrada, con dos outs, Julio Rodríguez corría en tercera con la potencial carrera del empate. El relevista Mason Miller enfrentó a Geraldo Perdomo y ambos se enfrascaron en un duelo de 7 envíos que llevó el conteo al máximo 3-2. En su octavo envío, Mason Miller recurrió a su “slider” que a todas luces lucía bajito.

Sin embargo, el árbitro del plato, Corey Blaser, lo apreció distinto y le cantó el tercer strike. Geraldo Perdomo protestó airadamente la errada decisión de Corey Blaser, pero el sistema de ABS que se utiliza para cuestionar las bolas y los strikes, no está vigente en el Clásico y así culminó la dura derrota para Dominicana.

El sistema ABS entrará en vigor en la temporada 2026 de las Grandes Ligas. Por la importancia que reviste en situaciones como estas, abordo brevemente el mismo. Solo tres jugadores pueden cuestionar la decisión del árbitro sobre bolas y strikes: el bateador, el receptor y el lanzador. Esos tres jugadores tienen solamente dos (2) segundos para cuestionar la decisión de bolas y strikes del árbitro y lo harán tocándose el casco o la gorra. A cada equipo se le otorgan dos oportunidades en las nueve entradas reglamentarias; si tiene éxito en su reclamo, mantiene intactas sus oportunidades. En un partido que se extiende a entradas extra, cada equipo tendrá una oportunidad adicional en cada entrada extra.

Dicho lo anterior, es menester señalar que esos cuestionamientos deben ser presentados con mesura. A modo de ejemplo, si en ese turno de Geraldo Perdomo su equipo hubiese agotado las dos oportunidades de cuestionar la decisión de bolas y strikes del árbitro, no tenía derecho a cuestionarla en ese turno.

Volviendo al cuestionable ponche de Geraldo Perdomo, en la Conferencia de Prensa se le preguntó a Albert Pujols sobre el strike cantado por el árbitro y respondió: “No me voy a enfocar en ese último pitcheo”. “Fue un tremendo partido”. Elegantemente, evitó ingresar en ese laberinto de especulaciones sobre ‘qué hubiese pasado si…’. Añadió, “Claro que hay frustración. Sabíamos que alguien se iría a casa contento y el otro se iría a casa con lágrimas en los ojos”. Ciertamente, el duelo tuvo todo el drama que merecía.

Concluido el juego, Paul Skenes declaró que la alineación de Dominicana es la más poderosa que ha enfrentado. En el cuarto inning, Skenes llenó las bases al permitir un doble de Vladimir Guerrero Jr., un hit dentro del cuadro de Manny Machado y un bolazo a Julio Rodríguez, pero dominó a Austin Wells con un elevado al bosque izquierdo para terminar la entrada.

En la quinta, Paul Skenes volvió a meterse en aprietos, con un out, permitió sencillos a Tatis y a Ketel Marte, y Dominicana colocó corredores en primera y tercera. Ahí, entró el relevista Tyler Rogers a enfrentar a Juan Soto y al 2do envío lo obligó a conectar un rodado de doble matanza.

En el séptimo, con corredores en segunda y tercera y un out, David Bednar ponchó de manera espectacular a Tatis Jr. y a Marte para apagar el fuego.

En cuatro ocasiones, Dominicana tuvo por lo menos dos corredores en base y, en una de ellas, tres, y no pudo anotar. Se fueron de 9-2, con corredores en posición de anotar; uno de los hits fue dentro del cuadro y el otro, el de Perdomo, en la séptima.

Los relevos de ambas novenas

La ofensiva de Dominicana bateaba para .309 ante los relevistas rivales, pero anoche el relevo de Estados Unidos se creció ante esa tórrida ofensiva. En 4 2/3 permitió solo 2 hits (ambos frente a Bednar en la 7ma.), pero se creció ponchando a Tatis y a Ketel Marte. En la 8va, Garrett Whitlock retiró a los bateadores de Dominicana 1-2-3 con 2 ponches. En la novena, Mason Miller colgó el cero de la victoria con dos ponches. Los últimos tres relevistas, Bednar, Garrett Whitlock y Mason Miller propinaron 6 de los 9 outs por la vía del ponche.

El relevo de Dominicana, con excepción de Gregory Soto, lanzó 5 1/3 de entradas permitiendo un solo hit (a Juan Mejía), con 8 ponches y una sola base por bolas. En total, los lanzadores de la República Dominicana poncharon a 15 norteamericanos.

Los lanzadores de Estados Unidos poncharon a 8 dominicanos y elevaron su total a 76 en este Clásico Mundial. La marca para un Clásico es de 80 establecida por los lanzadores de Japón en el 2023. En el juego por el título de mañana martes, ya sea contra Venezuela o Italia, los brazos estadounidenses podrían romper esa marca.

Merece destacarse la actuación de Luis Severino ponchó a los dos primeros rivales que enfrentó, Bobby Witt Jr. y Bryce Harper con rectas que alcanzaron las 99.8 millas por hora. En apenas tres innings, efectuó seis envíos a 99 mph o más; algunos alcanzaron las 100 mph. Durante toda la temporada de 2025 con los Atléticos, lanzó sólo cinco envíos de 99 mph o más. Fue ovacionado por el público dominicano tras completar 3 1/3 entradas de una carrera limpia, seis ponches y 0 BB.

Beisbol101 forma parte de la Biblioteca Digital de Deportes Latinoamericanos y Caribeños (DLLACS, por sus siglas en inglés: Digital Library of Latin American and Caribbean Sports) y ofrece cobertura acreditada del World Baseball Classic 2026 desde San Juan, Puerto Rico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Este contenido está protegido
Scroll al inicio