Hoy…28 de junio…se cumple el primer aniversario de la muerte de Orlando Cepeda en Concord, California a sus 86 años con 285 días de vida.
Una de las más grandes figuras de Puerto Rico y América Latina con relación al «Béisbol de las Grandes Ligas» y quien fuese exaltado en su «Salón de la Fama» en Cooperstown, Nueva York…el domingo, 25 de julio en el 1999…ese fue Orlando.
Su padre…»Perucho» Cepeda fue figura cimera en el béisbol profesional de Puerto Rico y en varios países en América Latina comenzando su carrera hace casi un siglo. La historia dicta que «Perucho» jugó desde la década de los 1920 hasta el 1950.
Su madre…Carmen Pennes…fue una gentil y cariñosa dama a quien Orlando adoraba. Me dijo en ocasiones que su madre era preciosa y pequeña en tamaño…4 pies con 11 pulgadas.
Dios me regaló la dicha de conocerla ya entrada en edad…y en efecto era cariñosa…con ojos verdes o azules. Vibras espirituales nobles brotaban de su físico.
Orlando nació en Ponce, Puerto Rico…el viernes, 17 de septiembre en el 1937.
TIEMPOS DIFÍCILES
En estos días he pensado mucho en Orlando Cepeda…he revisado muchísimos artículos y ensayos que sobre él he escrito desde hace más de medio siglo e inclusive he escuchado algunas entrevistas grabadas desde la década de los 1970.
En muchas ocasiones me comentó que creciendo en Puerto Rico para muchas familias debido a la «Gran Depresión Mundial 1929-1941″…la vida era muy difícil.
Aunque fueron tiempos difíciles»…siendo su padre un gran pelotero sus remuneraciones no eran suficientes para cubrir los gastos del diario vivir. Siempre, sin embargo, vivía con el recuerdo de la labor extraordinaria que su madre ejecutó para el bien de la familia.
En el 1953…contando Orlando con 16 años…»Perucho» le pidió a Pedrín Zorrilla (propietario de los Cangrejeros de Santurce en el béisbol invernal de Puerto Rico con sólidos vínculos con los Gigantes de Nueva York en las Grandes Ligas) que le sirviera de guía… de consejero para Orlando.
Así pues comenzó jugando Orlando en nuestro béisbol invernal y tras unas pruebas de los Gigantes para algunos jóvenes talentosos de Puerto Rico en Melbourne, Florida…el próximo año contando con 17 años Orlando comenzó su carrera en las «Ligas Menores».
Su debut en las «Grandes Ligas» con los Gigantes de San Francisco fue el martes…15 de abril en el 1958…recibiendo su equipo la visita de los Dodgers de los Ángeles. Orlando en esa fecha contaba con 20 años y 210 días de vida.
RECUERDOS DE ALGUNAS CHARLAS CON ORLANDO CEPEDA
Desde tarde en la década de los 1960…sostuve muchas charlas «beisboleras» con Orlando. A continuación recuerdos de algunas de ellas:
Sobre su padre «Perucho» decía, «Desde bien joven cuando él notó mi interés por el béisbol… tal vez…presentía que yo triunfaría en ese deporte en los Estados Unidos. Desde entonces me hablaba sobre el racismo y las dificultades que enfrentaría por ser de Puerto Rico y de piel «Negra». Jamás olvido que muchas veces me decía que tenía que ser bien dedicado con relación al juego…que no buscara problemas y que muy importante era concentrarme…concentrarme en el juego de pelota…ser respetuoso con todas las personas y que no le tuviera miedo al idioma inglés.»
Sobre Willie Mays…el estelar jardinero central y bateador de los Gigantes…en varias ocasiones nos mencionó, «Yo era un chamaquito que tuve acceso (gracias a Pedrín Zorrilla) de compartir con muchos de los peloteros de Santurce durante la temporada 1954-1955 cuando Willie jugó con ellos. Hasta yo era su relevo pasándole bolas durante algunas prácticas. Por eso me sorprendió que a él no le gustara que en mi primer año (1958) con los Gigantes yo fuera el pelotero más popular para la fanaticada de San Francisco.»
Sobre su dirigente con los Gigantes…Alvin Dark..dijo en ocasiones algo como, «A Dark a mi entender no le gustaban los peloteros «Negros»…en especial los «Latinos». No le gustaba nuestra música o que habláramos en español. Él pensaba que mis dolencias en una rodilla no eran reales. Dark no respetaba a sus peloteros «Latinos». Me hizo daño…pero siempre recordaba las palabras de mi padre…que me concentraba más y más en mi juego. Por eso cuando los Gigantes me cambiaron a San Luis (durante mayo del 1966)…presentí que era lo mejor para mi carrera.»
El «Budismo»…una religión y filosofía con raíces en India fue de gran importancia en la vida de Orlando. Desde 1982, Al respecto manifestó en ocasiones algo como, «Me ha ayudado tanto. Me ha servido en grande espiritualmente…ha sido como una receta de un doctor para mi espíritu…me he convertido en una mejor persona. Mi amigo…Rudy Regalado (músico profesional) me introdujo al Budismo. Otro amigo y famoso músico…Herbie Hancock… también me sirvió de mucha orientación con relación al Budismo.»
SOBRE TY COBB
Ty Cobb ha sido el líder en la historia de las Grandes Ligas con relación al promedio de bateo más alto de por vida con .366. Entre 1905-1928 logró otra marca de todos los tiempos… aún vigente… al proclamarse 12 veces «Campeón Bate» de la Liga Americana. Adicionalmente se le acredita haber superado el promedio ofensivo de los .300 en 23 temporadas corridas. Cobb vio acción con Detroit y Philadelphia.
Sobre Cobb nos habló en varias ocasiones, «Durante las temporadas primaverales de los Gigantes (1959-1960-1961) le puso mucha atención a mi juego…yo era muy joven y no supe hasta más tarde quien era Cobb…que clase de pelotero había sido.»
«Yo veía a ese señor sentado en las gradas durante nuestras prácticas o juegos en Arizona y pensaba que era un fanático más o un «buscatalentos-scout» hasta que me informaron de su grandeza.»
«Compartimos bastante antes y después de nuestros juegos y un día cenando me regaló sabios consejos relacionados con mi estilo de juego.»
Finalmente comentó Orlando, «Cobb tenía fama de ser bien racista…pero conocí a un ser humano que me trató con mucho respeto y decencia.»
Cobb falleció en Atlanta, Georgia el lunes 17 de julio en el 1961.
Ese día Orlando logró 2 imparables en 5 turnos al bate. Uno de esos fue un jonrón e impulsó 3 carreras en derrota de los Gigantes frente a Philadelphia.
En varias ocasiones Orlando nos recordó la tristeza que sintió al ser informado de la muerte de Cobb.
ENORMES HONORES Y OTROS RECUERDOS
El astro del béisbol…Orlando Cepeda recibió en vida cientos de reconocimientos. Sin embargo…en este ensayo más bien he dedicado mis recuerdos a Orlando fuera de los terrenos de juego…al hombre.
Contando con 10 años…residiendo en Panamá con mi familia en el 1956 y siendo ya un gran seguidor del béisbol sabía que el talentoso joven estaba luciendo «a mil maravillas» en las «Ligas Menores». Todo fue posible gracias a rotativos de los Estados Unidos con días de tardanzas que leía en una biblioteca a pasos de mi hogar. Además, como en Panamá todavía la magia de la televisión no había arropado a la «Tierra del Gran Canal» casi a diario escuchaba en inglés juegos de las «Grandes Ligas» en un radio especial de mi padre fabricado en Alemania.
Por primera vez vi a Orlando en persona allá por noviembre del 1959 estando de pasada con mis padres en Puerto Rico. En la Parada 22 y Avenida Ponce de León esperando un cambio de luz para cruzar dicha avenida vi a Orlando en un auto grande detenido a unos 20 pies de distancia.
Grité su nombre… miró en mi dirección…con su mano izquierda me saludó y entonces me regaló una sonrisa.
Personalmente…unos 4 años más tarde por vez primera hable con él en el «Mall de Santa Rosa» en Bayamón y así comenzó nuestra hermandad creada por Dios principalmente como productos de nuestros amores por el béisbol.
Inclusive un día durante el 1964…fuera de temporada…nos recibió en su hogar en Bayamón con mi buen amigo universitario…»Monchito» Vilar Isern…y hablamos de béisbol por varias horas. Ese día tuve el honor de conocer a su querida madre.
Orlando Cepeda…en unión al lanzador Julio Navarro…fueron los primeros peloteros de las «Grandes Ligas» que comprendieron a plenitud nuestro amor por el juego y lo que este servidor tenía para ofrecer al juego en varios aspectos durante nuestra misión asignada por Dios.
Nuestra hermandad duró hasta su muerte en Concord, California el viernes…28 de junio del 2024.
PARA FINALIZAR
En San Francisco, California y su periferia Orlando es un verdadero hombre para la historia a pesar de que jugó adicionalmente con San Luis…Atlanta…Oakland…Boston y Kansas City durante sus 17 temporadas en las Grandes Ligas (1958-1974).
Orlando fue exaltado al «Salón de la Fama de las Grandes Ligas» como un Gigante…en el 1999 dicho equipo retiró su número de uniforme 30…finalmente una estatua en su honor fue develada el sábado…6 de septiembre del 2008…en las afueras del «Oracle Park»…el hogar de los Gigantes.
Orlando Cepeda vivirá en mi memoria de forma vitalicia…aun después de su transición lo respeto y agradezco sus consejos durante nuestra vida en y fuera del béisbol.
Le recuerdo como un hombre que batalló en vida…como un hombre que poseía alma y alegría de niño. Lo visualizo en paz…sentando a la diestra de Jesucristo conversando en un precioso jardín donde predomina el color verde.
Verde como el color de su camisa cuando con Orlando tuve un sueño hace varios meses. En el sueño…también le vi con su acostumbrada sonrisa.
Pocos días antes de su muerte su viuda…Elba Nydia Fernández…desde su hogar en California nos llamó y dijo, «Orlando quiere hablar contigo».
Tras breves minutos percibí su voz un tanto ronca y cansada. De pronto me dijo, «Luis te quiero mucho.»
Le respondí, «Orlando…yo te quiero mucho también.»
Esa fue la última vez que hablamos.
La tierra de Puerto Rico en el «Cementerio de Juncos» abriga los restos de Orlando Cepeda eternamente.