Al Oliver y Manny Sanguillén en Puerto Rico para rendir respetos a Vera Zabala vda. de Roberto Clemente

Manny Sanguillén, Al Oliver, Vera Cristina Clemente y Luis Rodríguez Mayoral en Pittsburgh.

Temprano en sus respectivas carreras peloteriles el jardinero nativo de Portsmouth, Ohio y el receptor nativo de Colón, Panamá….Al Oliver y Manny Sanguillén…militaron en la liga invernal de Puerto Rico con los desaparecidos Senadores de San Juan gracias en gran parte a su cercano amigo Roberto Clemente.

Por vez primera ambos conocieron a la entonces esposa de Roberto…Vera Cristina…durante entrenamientos primaverales en Bradenton, Florida. Desde esos tiempos durante la década de los 1960 nacieron respetables amistades entre estos seres humanos unidos por ser miembros de los Piratas de Pittsburgh.

Hoy sábado, 23 de noviembre del 2019, Al y Manny están pisando Tierra Boricua en unión a una delegación de los Piratas que arribo en un avión fletado para rendirle respetos póstumos a Vera Cristina, fallecida el pasado 16 de noviembre, en el Hospital Auxilio Mutuo en Hato Rey, San Juan, Puerto Rico.

Manny Sanguillén

Sanguillén, con 75 calendarios de vida, militó en las Grandes Ligas con los Piratas y Oakland durante las jornadas 1967-1980. Uno de los mejores bateadores de bolas malas en la historia, el bateador derecho castigo la pelota blanca al son de .296, militó en tres Juegos de Estrellas por la Liga Nacional y fue miembro de los Piratas ganadores de las Series Mundiales 1971 y 1979.

En la receptoría promedio un eficiente .987% fildeando y sobresalió fusilando 35% de corredores en intentos de robos de base.

Por su parte, Oliver con 73 calendarios de vida, milito en las Mayores entre 1968-1985 con los Piratas, Texas, Montreal, San Francisco, Philadelphia, Dodgers de Los Ángeles y Toronto.

Dejó para la historia un promedio de .303 con 2743 imparables incluyendo 219 jonrones y 1326 carreras impulsadas. Fue miembro de los Piratas campeones mundiales en el 1971, gano tres Bates de Plata y en el 1982 fue campeón bate (.331) e impulsador de carreras (109) de la Liga Nacional con Montreal. Además, fue el primer pelotero en la historia de las Grandes Ligas en lograr por los menos 200 imparables con 100 carreras impulsadas en ambas ligas…¡la Nacional y la Americana!

En días recientes, Manny Sanguillén nos comentó desde su hogar en Pittsburgh: «Una día, Roberto me dijo en Florida, allá para el 1966, que el quería que yo fuera su amigo».

¨Imagínate como me sentí…un jovencito pobre de Panamá cuando el mejor pelotero del mundo me dijo eso. Y desde entonces me dijo que yo podía llamar a su esposa (Vera) como el la llamaba…Verín.

¨Es mi responsabilidad ante Dios, la familia de Roberto y Puerto Rico rendir mis respetos a ella…que fue como una hermanita para mí. Recuerdo que al pasar el tiempo ella visitaba con regularidad a Pittsburgh y con sus hijos pasábamos tiempos muy lindos sentados juntos viendo juegos de los Piratas». ¨Y me sentía orgulloso por el afecto que los fanáticos demostraban ante su persona…una dama muy noble…muy humilde. Me sentía muy feliz por el amos que los fanáticos le demostraban¨.

Al Oliver

Sobre Vera Cristina ha dicho Oliver: «Una respetable amiga para mi familia y para mis familiares. Con su persona siempre representó, de manera sobresaliente, el legado de Roberto».

Continua el campeón bate de 1982: «Roberto y Vera siempre fueron mis buenos amigos. Además de mis padres, Roberto, al igual que Vera, tuvieron mayores impactos en mi vida. En mis principios en el béisbol….Roberto fue la primera persona que yo entiendo, me comprendió».

Por nuestra parte, la amistad personal con Manny y Al, gracias a Roberto Clemente, cuenta ya con medio siglo de existencia.

Rumbo al aeropuerto

Por eso, hoy, mi linda Tierra Boricua se debe sentir orgullosa por la visita de Al Oliver, Manny Sanguillén y los Piratas de Pittsburgh.

Ellos pisan nuestra tierra para rendir respetos una gran dama…una reina en el ¨Mundo de las Grandes Ligas¨….la ¨Embajadora Internacional de Major League Baseball¨ que ya reposa en paz en unión a su querido Roberto Clemente a la diestra de Dios.

Y todo eso para mí es prueba la fuerza que tienen los deportes en unir a la humanidad….en probar prioritariamente que todos somos Hijas e Hijos de Dios, luego ‘Ciudadanos del Mundo’ nacidos en distintas partes del globo terráqueo.

Vera y Roberto…..sus misiones en vida por siempre serán apreciadas….Dios trabajó, magistralmente, ¡mediante sus presencias encarnadas!

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