Ed Farmer: cuando muere un buen pelotero que no fue acariciado por la fama

Ed Farmer fue mi amigo desde la temporada profesional invernal 1973-1974 con los Cangrejeros de Santurce en Puerto Rico bajo la dirección de Frank Robinson.
Era un lanzador derecho…flaco como de unas 190 libras y una estatura de 6´ 5¨. Amable ser humano era…le gustaba conversar y entendí que era ¨color blind¨—ciego ante personas de otro color, de otra raza, de otra cultura, de otro idioma.
Desde temprano en nuestra amistad capte que, de verdad, amaba el juego de pelota y que al igual que este servidor hablaba de béisbol en cantidad. Además, era de un espíritu agradable e inteligente.
Nació en el ¨Hospital Little Company of Mary¨, en Evergreen Park, Illinois, el 18 de octubre del 1948. Egresado de la Superior Santa Rita en Chicago se hizo pelotero profesional con la organización de los Indios de Cleveland en junio del 1967.
Su carrera en Grandes Ligas le permitió lanzar con Cleveland, Detroit, Philadelphia, Baltimore, Milwaukee, Texas, Medias Blancas de Chicago y Oakland entre 1971 y 1983.
Fue más bien, Ed, un lanzador soldado del béisbol. Participó en un total de 370 juegos de los cuales inició solamente 21. O sea, mayormente, fue relevista. Ganó un total de 30 encuentros y perdió 43, acumulando efectividad de 4.30.
Su momento inolvidable, tal vez, fue el ser elevado al Juego de Estrellas por la Liga Americana (1980) celebrado en el Dodger Stadium en Los Ángeles, California. Durante dicha temporada, con los Medias Blancas de Chicago, ganó 7 partidos y salvó otros 30.
Recuerdo que más de una vez…me relató que allá en el 1977, a pocos días de ir a un campo de pruebas con los Orioles de Baltimore, corría su bicicleta por eso de hacer ejercicios para sus piernas y fue impactado por un auto…¡voló corta distancia y perdió sus dientes frontales! Y entonces decía, ¨Pero aquí estoy vivo.¨
Tras su última temporada (1983) en las Mayores, jugó en las Menores durante algunas más y optó por el retiro. Por razones del destino transcurrieron algunas jornadas durante las cuales perdimos contacto y en el 1992…debutando Ed como miembro del elenco de narradores de los Medias Blancas y este servidor como oficial de los Texas Rangers, coincidimos en la ciudad de Chicago y el encuentro fue un alegre ¨ple-ple membe-tu¨ de amigos durante unas dos décadas.
Temprano en la década de los 1990 fue sometido a un trasplante renal, pero eso no le alejó de las narraciones. Poseía gran intelecto beisbolero, poseía verbo agradable y en Chicago se convirtió en figura mimada por la afición entre el 1992 y el 2006.
Ahora recuerdo que cuando nos veíamos me decía, al preguntarle sobre su salud, en tono jocoso, ¨Muy bien…muy bien…gracias a miles de pastillas.¨
En el 1995 fue invitado por la Cámara de Representantes de los Estados Unidos a deponer ante ellos sobre su transplante y la donación de órganos. Por lo que capté de su relato, sentía orgullo silente producto de esa experiencia.
Desde que tenía 17 calendarios de vida, Ed Farmer estaba educado sobre enfermedades renales pues su madre, Marilyn, falleció a los 38, víctima de dicho mal.
A Ed le gustaba que lo llamasen por su apodo…¨Farmio¨ y al fallecer este pasado martes, 1ro de abril del 2020…en Calabasas, California, debido a un fallo renal…quedaron dos personas muy importantes en su vida…su esposa Barbara y su hija Shanda.
La última vez que hablé en persona con Ed Farmer fue una lluviosa tarde en el hotel de Medias Blancas en Kansas City, Missouri, durante la temporada del 2004.
Me enteré hace horas del fallecimiento del amigo Ed Farmer, gracias a información dictada por el respetado colega, Johnny Flores Monge, a través de su programa ¨Mundo Deportivo¨ por la emisora WPRA-990 con base en Mayagüez, Puerto Rico.
Me impactó mucho la noticia… ¡me impactó mucho!
Eso me trajo a la mente la nostalgia, las alegrías y los recuerdos que renacen cuando muere un ser humano que uno ha querido mucho.
Emociones esas que son profundas cuando el que fallece…en mi vida en particular por razones obvias…cuando fallece un pelotero… ¡máxime, si ha sido un buen amigo!

Foto Bleacher Report

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