Manny Trillo: un Picasso en la segunda base

Manny Trillo dirigiéndose a la fanaticada en Philadelphia tras recibir el Premio Roberto Clemente 1982 durante el Día del Pelotero Latinoamericano. A la izquierda el ideólogo y organizador de estos actos, Luis Rodriguez-Mayoral.

Pensar en Manny Trillo es recordar a un ser humano y pelotero cubierto de decencia y dedicación. Siempre accesible ante la prensa…poseía un gran dominio al parlar sobre su profesión, su Venezuela del alma y sobre su respeto al béisbol y a la humanidad.

Nacido el 25 de diciembre del 1950 en Caripito, Venezuela, Manny fue bautizado Jesús Marcano Trillo. Fue criado por su gentil madre en unión a un hermano y dos hermanas tras el abandono de su padre. Sin embargo, cuando Dios tiene para cada ser humano un destino ya predestinado…nadie puede interferir.

Desde que tenía unos catorce almanaques de vida, Manny sabía que quería ser pelotero. Rómulo Ortiz, profesor de educación física, le sirvió de guía en su vida…mientras los ídolos de Manny eran los jardineros cortos excelentes de la «Tierra de Simón Bolívar»….Chico Carrasquel y Luis Aparicio.

Gracias al legendario hombre de béisbol de Venezuela, Pompeyo Davalillo, Manny Trillo se convirtió en profesional para jugar en los Estados Unidos en enero del 1968, como receptor, con la organización de los Phillies de Philadelpia.

En su primera temporada con el equipo Huron, el dirigente Dallas Green lo convirtió en jugador del cuadro.

En una ocasión nos manifestó el respetado amigo, «Llegar a este país sin hablar inglés, sin conocer en nada su cultura….fue muy difícil. Pero no me rendí, sufrí mucho y finalmente pude triunfar.»

Durante su carrera en Grandes Ligas (1973-1989), Manny jugo con Oakland, Cachorros de Chicago, Philadelphia, Cleveland, Montreal, San Francisco y Cincinnati. Vio acción prioritariamente como segunda base, tercera base, el jardín corto y en la primera base.

El bateador derecho milito en 1780 juegos durante su carrera, obtuvo promedio de .263 y amaso 239 dobles, 33 triples, 61 jonrones, 1562 imparables, 598 carreras anotadas y 571 impulsadas. Fildeando—con el cuero en su mano izquierda—promedio un muy eficiente .981%.

Entre sus mayores logros dejo para la historia participación en cuatro Juegos de Estrellas por la Liga Nacional y dos Bates de Plata como el mejor bateador defensor de la segunda base. Tanto en el 1974 y 1980, obtuvo sortijas por ser miembro de equipos que ganaron las Series Mundiales (Oakland y Philadelphia, respectivamente).

No puedo olvidar el poderoso brazo de Manny…ni como en jugadas de «double plays» tiraba bajito hacia primera base y el corredor que venía, temía que la pelota le pegara en la cabeza!

Otro dato interesante de Manny era que en muchas ocasiones cuando cogía una rolata rutinaria….miraba la pelota en su mano derecha….la miraba como si estuviese leyendo las palabras
impresas en las mismas….y entonces tiraba a primera base para fusilar al corredor contrario.

Durante el béisbol invernal en Venezuela le recuerdo como miembro de las Águilas del Zulia allá en Maracaibo. Durante 19 temporadas invernales jugo ante la fiel fanaticada beisbolera en su tierra natal y dejo para la historia un promedio ofensivo de .277.

Retornando a su historial en Grandes Ligas….no puedo olvidar que en el 1980, con los Phillies que se proclamaron ganadores de la Serie Mundial frente a Kansas City, Manny fue proclamado Jugador Más Valioso de la Serie Final de la Liga Nacional.

Además, durante la temporada 1981, estableció lo que fue por algunas jornadas el record de haber aceptado consecutivamente 479 oportunidades en el fildeo sin cometer error alguno.

Tras su retiro el 20 de mayo del 1989, Manny sirvió de adiestrador con las organizaciones de los Cachorros de Chicago, Philadelphia, Milwaukee, los Yankees de Nueva York y los Medias Blancas de Chicago. Sus experiencias en el juego, su labor entre las líneas de cal, su dominio de vivir en la cultura norteamericana…le convirtió en un ‘gurú’ peloteril para los profesionales jóvenes y a la misma vez en un puente cultural!

El Premio Roberto Clemente que le otorgamos durante el Día del Pelotero Latinoamericanos en Philadelphia en el 1982 le impacto marcadamente, «Cuando chamaquito en Venezuela por razones obvias Carrasquel y Aparicio eran mis ídolos, pero siempre supe de la grandeza de Roberto Clemente. De verdad que el premio en su honor es algo bien grande en mi vida como pelotero y como ser humano.»

Que sepa….Manny Trillo tiene residencias en su Maracaibo, Venezuela querido y en la periferia de Orlando, Florida. En el 2007 fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol en Venezuela.

En el 2012, cuando fue honrado por el Salón de la Fama del Béisbol Latinoamericano en la Republica Dominicana le preguntó al jonronero Boricua, Juan «Igor» González, por este servidor. Me sentí honrado….pero sé que él entiende como es la vida…un día aquí….otro día allá. Ya llevo 27 almanaques residiendo en la periferia de Dallas, Texas.

Manny Trillo….»El Indio Venezolano»…mi respeto por ti hermano es de por vida. Siéntete orgulloso de tu legado, como pelotero y persona, que tanto ha contribuido en las vidas de millones de seres humanos. Y no olvides, hermano, en la memoria que Dios me regalo estas en un lugar de preferencia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Este contenido está protegido
Ir arriba