Conversando un poco más con Luis Tiant

Luis Tiant es una fuente abarcadora en temas de beisbol. Diría que posee un «doctorado» en el arte de «pichear», específicamente. Sin embargo, siendo lanzador conoce muchísimo sobre el arte del bateo…pues se ganó la vida descifrando a los mejores bateadores durante sus 19 temporadas en las Grandes Ligas.

Contando en el presente con 81 anualidades de vida, desde su retiro del «Mejor Beisbol del Mundo» en el 1982, sus 229 victorias de por vida marcan el paso en la historia con relación a los lanzadores nacidos en Cuba.

Jim Palmer, otro estelar lanzador de los Orioles de Baltimore y contemporáneo con Luis que gano 268 juegos en su historial, dijo en una ocasión, «Luis Tiant es el competidor más grande que he visto.»

Este pasado martes, 14 de diciembre, hable con Luis vía celular en horas de la noche durante un largo rato de diversos temas y entre otras cosas indicó, «Mis lanzamientos durante mi carrera más bien fueron una recta, el cambio de velocidad, una curva que rompía hacia abajo, el «slider» (deslizadora)…pero más que nada mi control fue muy, muy bueno.»

Con relación a sus comienzos en el beisbol, recordó, «Mi madre (Isabel) y mi padre (Luis) tenían diferentes opiniones. Ella quería que yo jugara y el (lanzador zurdo con un gran historial) pensaba que yo tenía que estudiar.»

«Él había jugado en los Estados Unidos durante diez temporadas en la Ligas Negras y no quería que yo sufriera lo que el sufrió debido al racismo. En el 1957 fui parte del equipo de Cuba en el «Campeonato Mundial Juvenil» en México y tuve una buena actuación. Amigos de mi padre le dijeron que yo tenía habilidades para ser un buen lanzador. «

«Al poco tiempo en Cuba yo estaba lanzando y vi a mi padre a la distancia mirando el juego desde la entrada de una tienda en las afueras del parque…pero me quedé tranquilo y tiré bien.»

«Al finalizar el juego vino hacia mi…me felicitó…me abrazó. Y desde ese momento supe que mi vida sería en el beisbol.»

«El gran pelotero de Grandes Ligas que fue la segunda base nativo de México con Cleveland, Baltimore y Milwaukee, Beto Ávila, me vio jugar y con su ayuda forme parte de los Tigres de Ciudad México entre el 1959 y el 1961.

(Nota: Beto Ávila en el 1954 con Cleveland se convirtió en el primer pelotero de la América Latina en ganar un título de bateo en las Grandes Ligas. Quedó líder en la Liga Americana con promedio de .341.)

De inmediato comentó, «Entonces, Monchy De Arcos, un escucha de Cleveland nacido en Cuba…también propietario del Almendares en la Liga Profesional y su gerente general…me firmó para los Indios en los Estados Unidos.»

(Nota: En el 1942, De Arcos fue cargabates de los Dodgers de Brooklyn. En el 1966, falleció en un accidente automovilístico en Florida.)

Sobre su vida en el presente comento, Luis, «María y yo vivimos en Maine a unas 85 millas al norte de Boston. Estamos muy felices…tranquilos. Llevamos 60 años de casados. A Dios le damos gracias…pues en nuestras vidas no nos han faltado sus bendiciones y hemos creado una vida bonita para nuestro hijos.»

Retornando al beisbol, recordó, «Mi carrera fue buena y me permitió jugar en países como Cuba, México, aquí en los Estados Unidos…también en Venezuela, Republica Dominicana, Nicaragua y Puerto Rico. Ha sido una buena vida. «

«Otra cosa te digo…jugué beisbol profesional durante 25 (anualidades) y en 22 de ellas participé en beisbol profesional invernal. Eso es algo que significa mucho para mí.»

Entonces fue breve y muy sincero con relación a no estar aun, como se lo merece en la opinión de miles y miles de personas (dentro y fuera del beisbol) a niveles internacionales, en el «Salón de la Fama del Beisbol» en Cooperstown, New York.

Con tonalidad de voz baja y gruesa expreso, «Estoy al tanto de lo que hice en mi carrera y estoy muy satisfecho. La historia del juego no miente. Te digo que estoy al tanto de tantas injusticias dentro y fuera del juego…pero tomo las cosas con calma y se lo dejo todo a Dios. Si honran mi carrera estando yo en vida…sería un gran honor. Sin embargo, si lo hacen después de yo muerto le he pedido a mi familia que no vaya a la ceremonia.»

Otro tema interesante tocó Luis, «Este mundo no anda bien. Se muy bien lo que está pasando pero María y yo vivimos tranquilos y le damos valor a lo que Dios nos ha regalado.»

Jamás olvido que durante la primera temporada de Luis con los Yankees de Nueva York en el 1979, le pedí visitara a Puerto Rico. Gustosamente accedió y en misión de buena voluntad le sugerí a otro gran hermano ante Dios, José Julián Álvarez, presidente de la Cruz Azul de Puerto Rico, que fuese el auspiciador de la visita. Y lo hice así, pues esa entidad educo a «Puerto Rico corporativo» en ayudar a nuestra sociedad utilizando a los deportes como un gran común denominador. Y como suelo hacer…en el plano personal… ¡a cambio de nada!

Ya finalizando, comentó nuestro hermano ante Dios hace ya casi medio siglo, «Respeto a toda persona…como respeté a mi profesión de pelotero. Tengo mucha paciencia con los seres humanos. Conozco este mundo y le deseo bien a toda persona.»

«Y que quedé claro…tuve un hogar de muy buenos principios en el cual me crie. Como están los tiempos, te digo que en nada soy racista. Jamás lo he sido.»

Sobre su equipo favorito, al igual que el de María, nos dijo, «Con Boston pasé mis mejores tiempos en el beisbol. La organización y los fanáticos me tratan muy bien…respetan lo que uno logró para el equipo.»

«Cuando estoy en Boston es como estar en mi hogar. A veces me dan ganas de llorar…me siento tan bien.»

(BELLA Y TRISTE HISTORIA)

En el 1968, la madre de Luis (Isabel) le visitó en México por vez primera desde que el lanzador había salido de Cuba comunista.

En mayo del 1975, diligencias de los Senadores del Gobierno Americano, George McGovern de Dakota del Sur y Edward Brooke III de Massachusetts, hicieron un pedido al dictador de Cuba, Fidel Castro, para que les concediera a los padres del lanzador (Luis e Isabel) permiso para visitar a su hijo en los Estados Unidos. Al otro día, Castro aprobó la petición.

El 21 de agosto, Luis e Isabel, arribaron al Aeropuerto Logan en Boston. Luis no había visto a su padre hacia unas 14 anualidades.

Cinco días más tarde, el 26 de agosto, el padre de Luis hizo el lanzamiento de honor ante casa llena (32,086 fanáticos) en el Fenway Park y sorprendió a todos cuando con su brazo izquierdo, a sus 69 anualidades de vida, tiro un «strike» mediante un sorpresivo lanzamiento de «nudillos».

El juego esa noche fue ganado por California 8 carreras por 2…adjudicándose la victoria el Boricua, muy buen amigo de Luis…Eduardo Figueroa.

En noviembre del 1976, el padre de Luis sufrió un ataque del corazón y falleció en el Hospital Carney en Dorchester al sur de Boston, el viernes 10 de diciembre.

El domingo, 12 de diciembre, su adorada esposa Isabel, victima también de un ataque del corazón, paso a mejor vida 30 minutos pasada la medianoche.

Sus restos se encuentran, uno al lado del otro, en el Cementerio de Milton a unas diez millas al sur de Boston.

Para finalizar, en el plano personal…la hermandad con Luis Tiant me ha permitido analizar sus experiencias, me ha brindado una más vasta comprensión de buenas y difíciles vivencias…de alegrías y tristezas…de momentos de gloria terrestre y del olvido…pero más que nada he comprendido, una vez más, que teniendo a Dios en nuestras vidas…como lo han hecho María del Refugio y Luis Tiant, tiene como resultado final vidas felices.

(FOTOS)—-En la parte superior vemos a Luis Tiant con el autor Luis Rodríguez-Mayoral el sábado, 17 de noviembre del 1979, tras concluir una clínica de beisbol para jóvenes en el Residencial Publico Luis Llorens Torres Torres en San Juan, Puerto Rico. En la segunda foto vemos a Tiant en tiempos más bien recientes. En la foto inferior, a su llegada a Puerto Rico, días antes vemos a María y Luis Titán con José Julian Álvarez y Rodríguez-Mayoral.

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