La nueva joya de la corona

Foto de la tarjeta de Mickey Mantle Topps 1952 y su nuevo dueño el empresario y actor Rob Gough. Foto obtenida en el portal electrónico: https://www.beckett.com/news/1952-topps-mickey-mantle-sells-for-5-2-million-highest-ever-for-a-baseball-card/

Cuando a menudo se utiliza esta frase del refranero popular nos referimos al alto valor monetario, económico o comercial que posee una pieza u objeto señalado debido a su rareza, a su belleza o a la insuperable calidad que un bien ostente.[1]  De igual manera, la expresión suele emplearse para expresar la admiración que puede tenerse de una persona u objeto dentro un grupo o comunidad particular.[2]  Como veremos a continuación, una mirada a los orígenes de la popular frase nos permite remontarnos a una tradición británica de mayor significación.  De acuerdo con los historiadores, el surgimiento de la expresión se remonta a relatos medievales en el cual la realeza británica oficializaba el traspaso de poder de un monarca a uno nuevo mediante entrega de una autoridad religiosa de los ornamentos o joyas reales.[3]  Sumado a ello, en el ámbito simbólico la ceremonia de coronación del nuevo monarca implicaba que no existía por encima de la autoridad real un poder superior sobre la tierra.[4]  La evolución sobre las atribuciones del poder real fue relegando la importancia de la celebración de coronación del nuevo monarca.  No obstante, la majestuosidad de los ornamentos y las joyas reales despiertan la fascinación en el mundo occidental que aún perdura en nuestros días.[5]       

Tarjeta de novato de Mickey Mantle emitida por la compañía Bowman en el año 1951.

En los pasados años y de manera análoga se ha observado un resurgir en el coleccionismo de tarjetas y memorabilia deportiva.  Este nuevo frenesí por el coleccionismo de tarjetas y memorabilia deportiva difiere del experimentado en ocasiones anteriores debido a la amplia oferta que ofrecen las compañías manufactureras de tarjetas deportivas, la incorporación de nuevos medios para realizar la compraventa de las piezas de colección, cambios en los patrones de consumo por parte de los coleccionistas y la fugacidad en las transacciones de compraventa de artículos deportivos.[6]  Como resultado de las circunstancias antes expuestas, el mercado de memorabilia deportiva y en particular el de las tarjetas de béisbol se ha beneficiado de una explosión sin precedentes en el valor de sus piezas.  Durante el pasado año, varios medios especializados reportaron incrementos sustanciales en las ventas de tarjetas deportivas realizadas a través de los principales portales cibernéticos de ventas al detal.[7]  En términos similares, dichos medios informaron a finales del referido año que cerca de una veintena de compraventas de tarjetas deportivas  superaron cifras que rondaron los ochocientos mil dólares ($800.000.00).[8]

A pesar de que no existe consenso entre los especialistas sobre cuando exactamente comenzó este nuevo repunte en la adquisición de memorabilia y tarjetas deportivas; gran parte de estos, concuerdan en que la pandemia producida por el COVID-19 ha servido como acelerante en el repentino incremento en el valor de dichas piezas de colección.[9]  Este repunte en la adquisición de memorabilia y tarjetas deportivas ha provocado optimismo en los distintos círculos de coleccionistas, particularmente entre aquellos fanáticos del béisbol.  Ello es debido a dos razones fundamentales.  En primer lugar, al surgimiento de una nueva cepa de consumidores de memorabilia y tarjetas deportivas que no ha escatimado en el uso de recursos económicos para adquirir sus piezas de colección favoritas.[10]  En segundo lugar, se ha observado una tendencia en la cual estos consumidores han desarrollado mayor afinidad en realizar distintos tipos de transacciones con tarjetas antiguas también conocidas como “vintage”.[11] 

Tarjeta de Mickey Mantle emitida por la compañía Topps en el año 1952.

Dicha tendencia que podríamos catalogar como un redescubrimiento ha incidido en que se rememoren las hazañas y gestas de jugadores del pasado como: Honus Wagner, “Babe” Ruth, Cy Young, Christy Mathewson, Ty Cobb, Tris Speaker, Lou Gehrig, Jimmy Fox, Walter Johnson, Joe DiMaggio, Jackie Robinson, Willie Mays, Mickey Mantle, Ted Williams y Roberto Clemente y Pete Rose entre otras estrellas del diamante.  Como regla general, este resurgimiento en el interés de los consumidores por estos grandes del béisbol se ha producido mediante la adquisición de sus piezas de colección a través de herencias o de encuentros inesperados en las tiendas de anticuarios o de “hobby” shops.[12]  Otra de las ocurrencias en donde la memorabilia y las tarjetas deportivas han llamado el interés de los nuevos consumidores se debe a las historias que continuamente se reseñan tanto en los medios especializados en el coleccionismo, así como en otras publicaciones de circulación general.  Estas últimas incluyen a medios influyentes como la revista “Forbes”;a prestigiosos diarios entre los que se encuentran el “Chicago Tribune” o el “New York Times” o a la incorporación de cadenas a nivel nacional como las cadenas de “ESPN”, “ABC” o la “NBC”.  En múltiples ocasiones hemos observado que las notas que son expuestas en estos medios van desde el inesperado hallazgo de las piezas de colección, la compraventa de estas piezas en las principales casas de ventas, de subastas o por medio de narraciones anecdóticas que nos recuerdan su origen o devenir a través del tiempo.  Este último es el caso de la nueva joya de la corona: La Tarjeta Topps de Mickey Mantle de 1952. 

Reproducción de tarjeta del jugador Mickey Mantle emitida por la compañía Topps en el año 1996.

La popularidad de dicha tarjeta no fue producto del azar. A pesar de que varios especialistas han establecido que la misma no es la tarjeta de novato del reconocido jugador; la misma es indudablemente una de sus más cotizadas.  De acuerdo con los historiadores del coleccionismo, la referida pieza es parte de uno de los conjuntos o “set” más icónicos de la historia.  El conjunto o “set” emitido por la Topps Chewing Gum” en el año 1952 fue el primero en ser producido por dicha compañía exclusivamente para el béisbol.[13]  El conjunto o “set” constó de cuatrocientos siete (407) tarjetas resultando ser uno de los más grandes producidos en su época.[14]  Entre las tarjetas más icónicas de dicho conjunto o “set” se encuentran las tarjetas de Andy Pafko (1), Billy Martin RC (175), Yogi Berra (191), Willie Mays (261), Mickey Mantle (311), Jackie Robinson (312), Roy Campanella (314), Hoyt Wilhelm RC (392) y Eddie Mathews RC (407) entre otras luminarias del pasatiempo nacional.  En adición este conjunto se emitió en dos (2) impresiones (o series) y en una cantidad limitada conocida como “high number”.[15] Entre las particularidades que posee la cotizada tarjeta de Mickey Mantle se encuentra que la misma fue producida en dos variaciones.[16]  Sin embargo, la particularidad que quizás con mayor frecuencia riñe con la popularidad del fogoso jugador es la historia que narra la disposición de buena parte de las tarjetas emitidas dicho año.  Según nos dice la historia para el año de 1960, los principales directivos de la “Topps Chewing Gum” se enfrentaron con una situación inusual.  En el referido año, los principales oficiales de la empresa se percataron que en sus almacenes se encontraba buena parte de la producción de tarjetas de temporadas anteriores.[17]  Ello a la vez que se encontraban en medio de la producción de tarjetas correspondiente al año de 1960.  La solución que fue empleada por los oficiales de la empresa fue la eliminación de todos los excedentes de años anteriores que  contenían parte de la producción de tarjetas para las temporadas de 1952, 1953, 1954 y 1955.[18]  Varios años después, Sy Berger relataría que en dicho proceso se decomisarían entre trescientos (300) o quinientos (500) “cases” de la producción correspondiente al año de 1952.[19]  De acuerdo con Berger, el exceso de la producción tendría como repositorio final las profundidades del Río Hudson.[20]

El interés dentro del mundo del coleccionismo fue creciendo tras el retiro del conocido jugador en el año 1968.  La popularidad del jugador en unión con la confirmación sobre la disposición de la producción excedente de la empresa “Topps Chewing Gum” en el Río Hudson provocó un frenesí por parte de los coleccionistas quienes ávidamente procuraron obtener una copia de esta.  Así las cosas, han sido emitidas varias reproducciones de la cotizada tarjeta.[21]  Mientras, ello ocurre el valor de la pieza original de la tarjeta se ha disparado en los pasados dos (2) decenios.  En el año 2007 una impresión de la pieza de colección evaluada por la empresa Professional Sports Authentication (en inglés PSA) y calificada con puntuación de 9.0 fue vendida por la cantidad de doscientos ochenta y dos mil quinientos ochenta y siete ($282,587.00) dólares.  Durante el próximo año, se reportó otra compraventa de dicha tarjeta que fue calificada por PSA con una calificación de 8.0 por un valor de ciento doce mil ochocientos mil ($112,800.00) dólares.  Otro ejemplar llamó la atención en el año 2013.  En dicha ocasión, se consignó la compraventa de otra copia de la tarjeta calificada por la misma empresa con una puntuación de 8.5 por un valor de doscientos setenta y dos mil quinientos cincuenta ($272,550.00) dólares.  Durante el año 2018, un nuevo ejemplar de la tarjeta calificada por PSA con una puntuación de 9.0 fue vendida por la cantidad de dos millones con ochenta y ocho mil ($2.088,000.00) dólares.[22]  Finalmente, el pasado 14 de enero se reportó la compraventa de un nuevo ejemplar de la tarjeta por la cuantía de cinco millones doscientos mil ($5.200,000.00) dólares.[23]  La pieza de colección fue evaluada por la empresa PSA con una calificación de 9.0.  La compraventa de esta tarjeta de colección rompió el récord anterior como la pieza de colección de mayor valor en la historia que  fue implantado en el mes de agosto de 2020. En aquella ocasión, la agraciada fue una “2009 Bowman Chrome Draft Superfactor” autografiada por el jugador Mike Trout por la cantidad de tres millones novecientos cuarenta mil ($3.940,000.00) dólares.[24]

            En resumidas cuentas, hemos visto que durante el pasado año el mercado de tarjetas deportivas se ha popularizado captando la atención de nuevos consumidores.  Este nuevo repunte en el mercado de tarjetas deportivas provocó un inesperado incremento en el valor de las tarjetas de béisbol.  No obstante, las consecuencias de este nuevo repunte se ha manifestado en un marcado interés por los consumidores en adquirir tarjetas que por su popularidad, condición y confianza en el mercado se han consolidado para ser conocidas como las nuevas joyas de la corona…

Hasta la próxima,

PD: Por este medio deseamos agradecer la acogida que tuvo la sección de Tarjetas y Memorabilia durante el pasado año.  De igual forma, aprovechamos la oportunidad para informarles que nuestra ausencia de los medios en las pasadas semanas se debió a una serie de compromisos profesionales y académicos de este servidor.  Esperamos en adelante, compartir como de costumbre los conocimientos, las anécdotas y la experiencia adquirida en el transcurrir de los años sobre el fascinante mundo de las tarjetas y del coleccionismo en general.  Gracias por su acostumbrado patrocinio.

Trivia de la vez Anterior

¿Quién fue el primer jugador en quebrar la marca de por vida de cuadrangulares en las Grandes Ligas implantada por George “Babe” Ruth?

El primer jugador en romper la marca de por vida de cuadrangulares en las Grandes Ligas implantada por George “Babe” Ruth es Henry “Hank” Aaron.  El reconocido jugador Henry “Hank” Aaron rompió la legendaria marca al atisbar su cuadrangular número setecientos quince (715) el día 8 de abril de 1974.  La gesta fue presenciada por aproximadamente cincuenta y tres mil setecientos setenta y cinco (53,775) parroquianos en el Atlanta-Fulton Stadium.  Información obtenida en el portal electrónico:  https://www.history.com/this-day-in-history/aaron-sets-new-home-run-record

Trivia

¿Quién ha sido el jugador puertorriqueño que más guantes de oro ha ganado?


[1] Véase el enlace: https://www.merriam-webster.com/dictionary/jewel%20in%20the%20crown

[2] Id.

[3] Mark Cartwright.  “British Crown Jewels”.  Publicado el 20 de diciembre de 2019.  Obtenido del portal electrónico: https://www.ancient.eu/British_Crown_Jewels/

[4] Id.

[5] Id.  Es menester mencionar que desde el siglo XVII las joyas de la corona británica se encuentra resguardadas en la Torre Blanca, también conocida como la Torre de Londres. La fortaleza se encuentra dentro del distrito londinense de Tower Hamlets.  Las joyas de la corona británica se hayan en exhibición continua.  Sin embargo, estas no salen de la reconocida fortaleza, salvo en ocasiones especiales como la coronación de un nuevo monarca o por disposición real.

[6] Para una descripción amplia sobre los hechos antes mencionados véase nuestro artículo: “Las cinco caras del mercado de tarjetas”.  Publicado el 23 de noviembre de 2020.  Se puede acceder en el portal electrónico:  https://beisbol101.com/las-cinco-caras-del-mercado-de-tarjetas/

[7] Rich Mueller.  “eBay Sports Card Sales Have Skyrocketed During COVID-19”.  Publicado el 29 de junio de 2020.  Obtenido del portal electrónico:  https://www.sportscollectorsdaily.com/ebay-sports-card-sales-have-skyrocketed-during-covid-19/

[8] Rich Mueller.  “Most Expensive Sports Memorabilia of 2020”.  Publicado el 28 de diciembre de 2020.  Obtenido en el portal electrónico:  https://www.sportscollectorsdaily.com/most-expensive-sports-memorabilia-of-2020/

[9] Robert Channick.  “Baseball cards are booming during the pandemic, with long lines, short supplies and million-dollar sales”.  Publicado el 12 de febrero de 2021.  Obtenido en el portal electrónico: https://www.chicagotribune.com/business/ct-biz-baseball-cards-pandemic-20210212-225ottvh4ngfjcho6qfixkqajy-story.html

[10] Sobre este particular algunos especialistas han acotado que este surgimiento de nuevos consumidores es debido a que estos perciben la adquisición de estas piezas de colección y tarjetas modernas como una inversión con un alto índice de retorno.  Véase a Dan Schlossberg.  “Sports Memorabilia Market Is Booming, But Buyers Must Protect Investments”.  Publicado el 4 de febrero de 2021.  Obtenido en el portal electrónico: https://www.forbes.com/sites/danschlossberg/2021/02/04/sports-memorabilia-market-booms-but-buyers-must-protect-investments/?sh=44b6675b125a

[11] Id.

[12] Id.

[13] Vale la pena mencionar que el primer conjunto o “set” de tarjetas fue emitido por la compañía “Topps Chewing Company” en el año 1948.  Este conjunto salió al mercado bajo el nombre de “Topps Magic Photos” y constaba de doscientos cincuenta y dos (252) piezas de colección protagonizado por distintas personalidades del quehacer deportivo, artístico, científico y social.  Durante el 1951 la empresa produjo dos (2) conjuntos conocidos como “Topps Blue Backs” y “Topps Red Backs” que a pesar de ser protagonizados por jugadores de béisbol estos se crearon con la intención que fuesen utilizados como un juego de mesa. Véase a James Beckett en “Almanac of Baseball Cards & Collectibles”.  Número 16. Publicado en 2011. pág. 819.

[14] Just Collect Editors.  “1952 Topps Mickey Mantle Rookie Card Everything you need to know about one of the hobby’s most iconic cards.” Obtenido del portal electrónico:  https://www.justcollect.com/baseball/players/mickey-mantle-rookie-1952-topps/

[15] Id.

[16] Para más información al respecto favor de referirse a Ross Uitts en “Mickey Mantle Rookie Cards: The Ultimate Collector’s Guide”.  Obtenido del portal electrónico:  https://www.oldsportscards.com/mickey-mantle-rookie-card/

[17] Id. Vale la pena mencionar que el encuentro de dicha producción no fue del todo desapercibida, sino que se trataron de unas tarjetas que no se lograron vender luego de intentarlo en múltiples ocasiones.

[18]Just Collect Editors. “Op cit”

[19] Sy Berger es conocido como el padre de las tarjetas de béisbol.  Ello debido a que este fue el creador de los primeros diseños y presentó la idea a la compañía “Topps Chewing Gum” para que entrase al mercado de memorabilia deportiva.  Véase a Rich Mueller. “Thousands of Mickey Mantle’s First Topps Cards Were Dumped into Ocean”.  Publicado el 16 de junio de 2013. Obtenido del portal electrónico:  https://bleacherreport.com/articles/1674457-thousands-of-mickey-mantles-first-topps-cards-were-dumped-into-ocean

[20] Jim Morisette.  “Mickey Mantle: How Hudson River Swallowed the Mick’s Rookie Cards”.  Publicado el 17 de junio de 2012.  Obtenido del portal electrónico: https://bleacherreport.com/articles/1224022-mickey-mantle-how-hudson-river-swallowed-the-micks-rookie-cards

[21] La empresa Topps Company Inc., ha hecho varias reimpresiones de dicha pieza siendo las más populares aquellas publicadas en los años de 1983, 1996, 2006 y 2008 entre otras.

[22] Just Collect Editors. “Op cit”

[23] Scott Boeck. “1952 Mickey Mantle baseball card sells for record $5.2 million”.  Publicado el 14 de enero de 2021.  Obtenido del portal electrónico: https://www.usatoday.com/story/sports/mlb/2021/01/14/1952-mickey-mantle-baseball-card-sells-record-price/6653563002/

[24] Véase nuestro artículo: “A Rey Muerto: Una radiografía de la tarjeta más valiosa de la historia”.  Publicada el 26 de octubre de 2020.  Obtenida en el portal electrónico: https://beisbol101.com/a-rey-muerto-una-radiografia-de-la-la-compraventa-de-la-tarjeta-mas-valiosa-de-la-historia/

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