Las cinco caras del mercado de tarjetas

Mosaico de algunas tarjetas emitidas por la Topps Company Inc. en el año 2020.
Foto obtenida del portal electrónico: https://beckett-www.s3.amazonaws.com/news/news-content/uploads/2019/10/2020-Baseball-Cards-Header.jpg

En los pasados días, me encontré con un viejo amigo coleccionista con quien tuve una conversación sobre cómo ha cambiado el mercado de las tarjetas de béisbol por los pasados años. El conversatorio fue alimentado en gran medida por las anécdotas que habíamos acumulado con el devenir histórico en relación con nuestro pasatiempo y que en varias ocasiones se vio entretenida para degustar un sorbo de café. En un momento dado, el coloquio se vio interrumpido por una breve reflexión alentada por los retos que ha planteado la pandemia provocada por el COVID-19 en la compraventa de tarjetas de béisbol. En la conversación, éste me comentó algunos de los principales eventos, que a su juicio han variado durante este año el mercado de tarjetas de béisbol. Algunos de los eventos señalados fueron: 1) la reducción general en la cantidad producida de tarjetas; 2) la continua utilización de las principales compañías en la creación de tarjetas especiales y ediciones limitadas; 3) la escasez en los aparates de las tiendas dedicadas a la compraventa de tarjetas y en las principales tiendas de descuento como Walmart y Target; 4) el uso más común de los mercados virtuales (como Ebay y Amazon) y redes sociales para comercializar la venta de tarjetas; 5) la creación de páginas virtuales de coleccionistas para fomentar la venta de tarjetas a través de rifas y “breaks”; 6) la práctica de algunas personas de acaparar los productos disponibles en las tiendas para generar ingresos; y 7) la notoriedad de personas que han propagado la idea de que las tarjetas de béisbol son un nuevo vehículo de inversión.

A pesar de que dichos señalamientos representan una opinión personal, la realidad es que el mercado de tarjetas de béisbol ha cambiado dramáticamente en los pasados años. En nuestra conversación, abordamos el tema de como el mercado de tarjetas ha evolucionado desde la era moderna hasta el presente. La era moderna en el mercado de tarjetas de béisbol inició en el año de 1952. En dicho año, la Topps Chewing Gum Company, lanzó al mercado su primer conjunto o “set” y constó de cuatrocientas siete (407) tarjetas. Este conjunto o “set” resultó ser el más famoso de la empresa ya que contenía las icónicas primeras tarjetas de la empresa con estrellas de la talla de: Andy Pafko (1), Willie Mays (261), Mickey Mantle (311), Jackie Robinson (312), Roy Campanella (314), Pee Wee Reese (333) y Eddie Mathews (407). Sumado a ello, una legendaria historia relata que los excesos de las tarjetas de este conjunto que no fueron vendidas ese año fueron sumergidos en las profundidades del Río Hudson en la ciudad de Nueva York. Esta situación nos permite atisbar el alto valor monetario del conjunto en el mercado y la popularidad del mismo entre los coleccionistas. El repentino éxito de la Topps Chewing Gum Inc., le permitió retener por más de un cuarto de siglo el monopolio en la venta y distribución de tarjetas de béisbol. A partir de la década de los ochenta (80’), el mercado de tarjetas de béisbol comenzó un proceso de expansión que duraría por un decenio adicional. En este periodo salieron al mercado los primeros productos licenciados por las Grandes Ligas de las empresas Donruss y Fleer (1981), Score (1988), Upper Deck (1989), Pinnacle (1992) y Pacific (1993). De acuerdo con varios especialistas en el tema, este en periodo proliferó la inclusión de nuevas compañías manufactureras y predominó la producción de una gran cantidad de tarjetas en el mercado se conoció como el “junk era”.

Tarjeta de José Canseco emitida para Woolworth’s en 1986.
Foto Colección Personal

Otro de los detalles que me comentó sobre ese periodo es que el proceso de distribución de las tarjetas de béisbol era relativamente sencillo. Usualmente, los vendedores de tarjetas solicitaban directamente a las compañías de tarjetas una cantidad de “cases” predeterminada por las empresas manufactureras o en su lugar procedían a comprar a una de las grandes tiendas que se dedicaban al mercado de la memorabilia o tarjetas que eran conocidas como “dealers”. Estas últimas tiendas eran los enlaces que utilizaban las tiendas pequeñas de memorabilia como opción para adquirir las tarjetas para abastecer sus negocios. En una nota curiosa, me recordó que en esos años era usual que los coleccionistas aprovechasen la compra del dueño de la tienda de tarjetas para adquirir sus cajas y abastecerse de los productos para resguardar sus tarjetas. No obstante, en la medida en que progresaba el “junk era” y con ella la distribución masiva de tarjetas de béisbol nuevos actores fueron complementado el mercado. La llegada de las grandes cadenas de ventas al detal y jugueterías crearon la presión suficiente para que las empresas manufactureras de tarjetas iniciasen la creación de envolturas y conjuntos especiales con el fin que se diversificasen los medios para distribuir las piezas de colección. En dichos, años, cadenas importantes de ventas al detal como “Woolworth’s”, “Target” o “Kmart” y jugueterías como “Kay Bee Toys” o “Toys R’ Us” influenciaron decisivamente en el mercado de tarjetas promoviendo que en poco tiempo una nueva red de suplidores comenzaré a ofrecer sus servicios para distribución de tarjetas de béisbol para las grandes cadenas y los pequeños negocios. Así por ejemplo, me comentaba que en nuestro país era común que el distribuidor que mercadeaba los álbumes de estampillas, también vendiese tarjetas de béisbol a pequeños negocios.

Tarjeta Topps Laser de Juan González emitida en 1996.
Foto Colección Personal

Los años que sucedieron a la huelga de 1994 demostraron ser los peores para el mercado de tarjetas de béisbol. El descontento de la fanaticada del béisbol y la inapetencia de las grandes cadenas de tiendas al detal y jugueterías en seguir patrocinando el mercado de tarjetas provocaron una baja marcada en sus ventas. Los años que marcaron el periodo entre el 1995 hasta el 2000 fueron de gran inestabilidad en el negocio compraventa de tarjetas provocando que empresas como Score, Pinnacle, Leaf y Donruss cesasen de producir tarjetas de béisbol. Eventualmente, la empresa Pacific corrió con igual suerte en el año 2001. Sin embargo, las empresas “Topps Company Inc.” y la “Upper Deck Trading Cards Inc.” lograron sobrevivir ya que implementaron una estrategia agresiva para diversificar sus marcas de productos y permitieron que empresas independientes se encargasen de la distribución de las tarjetas a los comercios. Así las cosas, empresas como “Vintage Sports Cards” y “MJ Holdings” tomaron las riendas en el proceso de la distribución de las tarjetas de béisbol al por mayor. En adición, varias empresas comenzaron a incursionar en el negocio del reempaque de tarjetas de béisbol y a distribuirlas a través de empaques nuevos identificando la marca, de los famosos cubos de acrílico y en cajas que contenían varias envolturas de tarjetas selladas que serían vendidas principalmente en las cadenas de tiendas de ventas al detal y en las principales jugueterías a nivel nacional. Ejemplo de esta tendencia era la venta de las tarjetas por la empresa “Vintage Sports Cards” y que en la actualidad lleva a cabo la empresa “Fairfield Co.” con las cadenas de farmacias “Walgreens” y “CVS”.

A partir del año 2000, el mercado de tarjetas dio indicios de mejoría. En los primeros años del nuevo siglo volvieron al mercado de tarjetas las marcas “Fleer”, “Donruss” y “Leaf”. A pesar de que las nuevas líneas de productos impulsadas por estas empresas lucían prometedoras; estas no lograron aguantar las nuevas condiciones que había adquirido el mercado de tarjetas de béisbol. La innovación tecnológica y la incorporación de nuevos diseños en los productos ya no serían suficientes para enfrentar la feroz competencia encabezada por las empresas “Topps Company Inc.” y la “Upper Deck Trading Cards Inc”. En el caso de estas últimas dos empresas, la inversión realizada en mantener una estructura organizada de distribución y mercadeo les proveyó las herramientas necesarias para sobrevivir las noveles condiciones impuestas por la llegada de los mercados virtuales y eventualmente las redes sociales. Es decir, la sobrevivencia de estas dos empresas es debido a que ambas lograron interpretar como el mercado de las tarjetas de béisbol había cambiado dramáticamente durante el pasado decenio. En este momento de la conversación coincidimos en que antes de la llegada del año 2000 existían dos (2) capas o escenarios mercados en los cuales ocurría la venta y distribución de tarjetas. Por un lado, estaba representado la capa o el escenario en el cual concurrían la compañía manufacturera de tarjetas con el dueño de la tienda de tarjetas o su agente distribuidor conocido como el mercado primario. Por el otro lado, existía una segunda capa o escenario en el cual concurren el dueño de la tienda o vendedor con los coleccionistas que se conoció como el mercado secundario. En esta segunda capa o escenario era común ocurriesen intercambios o compraventa de tarjetas y memorabilia ente los coleccionistas.

Variación de tarjeta de Aaron Judge de 2017
Foto Colección Personal

Los primeros dos (2) decenios presente siglo XXI han marcado una nueva era en cuanto a la venta y distribución de las tarjetas de béisbol. La llegada de los mercados virtuales y eventualmente de las redes sociales propició mayor diversidad y dinamismo en las transacciones de compraventa de tarjetas. Además, la multiplicidad de relaciones entre las compañías productoras de tarjetas de béisbol, los distribuidores, las tiendas de ventas al detal o virtuales, los coleccionistas y los inversionistas nos llevaron a plantear la posibilidad de que concurriesen varios escenarios o capas dentro del mercado de tarjetas de béisbol. El primero de estas nuevas capas o escenarios nos plantea el nexo entre las compañías productoras de tarjetas y los dueños de tiendas de tarjetas, sus agentes o distribuidores, los coleccionistas que compran a través de los portales electrónicos de las empresas manufactureras y las tiendas al detal. La segunda capa o escenario corresponde a la relación que se conforma entre los distribuidores con las tiendas de venta de tarjetas o las tiendas de venta al detal. Esta es la que comúnmente se conoce como B2B. La tercera capa o escenario es aquella en la que concurren las tiendas de venta de tarjetas, los mercados virtuales, las tiendas al detal con los coleccionistas o éstos entre sí. La cuarta capa o escenario es en la que concurren los coleccionistas en las redes sociales para comprar en forma de rifa o “breaks”. Mientras que la última capa o escenario se constituye por aquellas relaciones que se dan personas o entidades que adquieren tarjetas con fines puramente especulativos. En este grupo se encuentran mayormente los inversionistas o personas que prefieren guardar un producto o tarjeta por un periodo de tiempo con el fin de incrementar su ganancia futura. Además, suelen ser aquellos coleccionistas que se arriesgan a certificar o calificar una tarjeta con la intención de incrementar su valor.

La conversación sostenida con mi amigo, más que una conversación se convirtió en una tertulia en la cual quizás filosofamos sobre cómo ha evolucionado el mercado de las tarjetas de años recientes. Nuestra conversación es el resultado de nuestras experiencias y opiniones sobre cómo ha cambiado el coleccionismo en años recientes. Esperamos que les haya gustado esta edición y los exhortamos a enviarnos sus opiniones y sugerencias sobre este tema de las cinco caras del mercado de tarjetas….
Hasta la próxima.


PD: Recientemente nos enteramos que la conocida empresa de autenticación de autógrafos deportivos James Spence Authentication (JSA por sus siglas en ingles), regresará a Puerto Rico los días 27 y 28 de noviembre de 2020. La cita es en la tienda Collector’s World en el segundo nivel de Plaza las Américas en Hato Rey. Para más información verificar en el portal electrónico: https://www.facebook.com/collectorsworldpr

Trivia de la semana anterior:
¿Quién fue el primer Presidente de los Estados Unidos en hacer el lanzamiento de honor en un partido inaugural de las Grandes Ligas?
El primer Presidente de los Estados Unidos en realizar el lanzamiento de honor en un partido inaugural de las Grandes Ligas es William Howard Taft. El evento tuvo lugar el día 14 de abril de 1910. El partido fue disputado por las novenas de los Senadores de Washington y los Atléticos de Filadelfia. La información fue obtenida del portal electrónico: https://www.history.com/news/who-was-the-first-president-to-throw-a-first-pitch-on-opening-day

Trivia
¿A qué jugador se le conoce con el apodo de “The Say hey kid”?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

error: Este contenido está protegido
Ir arriba